1. LUGAR, FECHA Y ASISTENTES
    1.1. Lugar: Reunión celebrada por enlaces virtuales.
    1.2. Fecha de la sesión de la Junta de Gobierno:
    25 de junio de 2025.
    1.3. Asistentes:
    •Victoria Rodríguez Ceja, Gobernadora.
    •Galia Borja Gómez, Subgobernadora.
    •José Gabriel Cuadra García, Subgobernador.
    •Jonathan Ernest Heath Constable, Subgobernador.
    •Omar Mejía Castelazo, Subgobernador.
    •Edgar Abraham Amador Zamora, Secretario de
    Hacienda y Crédito Público.
    •María Elena Méndez Sánchez, Secretaria de la
    Junta de Gobierno.
    Se hace constar que, en fechas anteriores a la
    celebración de esta sesión, se desarrollaron trabajos
    preliminares en los que se analizó el entorno
    económico y financiero, así como la evolución de la
    inflación, sus determinantes y perspectivas (ver
    anexo).
  2. ANÁLISIS Y MOTIVACIÓN DE LOS VOTOS DE
    LOS MIEMBROS DE LA JUNTA DE GOBIERNO
    Entorno Externo
    Algunos comentaron que desde la última reunión el
    entorno externo se ha caracterizado por una
    disminución de la incertidumbre sobre la política
    comercial en el nivel global. Uno mencionó que esta
    reducción se explica por la perspectiva de que los
    países alcancen acuerdos de reducción de
    aranceles. Añadió que el choque negativo sobre la
    demanda agregada global derivado del aumento en
    la incertidumbre parece estar estabilizándose. No
    obstante, otro detalló que la incertidumbre comercial
    continúa siendo elevada. La mayoría indicó que
    ante el entorno de tensiones comerciales se
    anticipa una desaceleración económica mundial
    para este año y el próximo respecto de 2024.
    Algunos observaron que ahora se prevé una
    desaceleración más moderada comparada con lo
    que se anticipaba en abril. Uno externó que continúa
    esperándose una desaceleración a pesar de la
    moderación en la incertidumbre comercial, lo que
    refleja el sesgo negativo que prevalece en el balance
    de riesgos para el crecimiento global. Por su parte,
    otro apuntó que aunque en el inicio del año se
    destacaba la resiliencia de la economía
    estadounidense el panorama cambió de forma que
    se revisaron a la baja las previsiones para 2025.
    Agregó que se espera una expansión moderada de
    la actividad de ese país.
    La mayoría mencionó que se estima que durante
    el segundo trimestre de 2025 la actividad
    económica global se habría expandido a un ritmo
    similar al observado en el trimestre anterior. Uno
    puntualizó que este seguiría por debajo del
    observado en el último trimestre de 2024. Algunos
    destacaron que en el margen se espera una mayor
    tasa de expansión de las economías avanzadas en
    el segundo trimestre de 2025 respecto del primero,
    mientras que para las emergentes se espera una
    moderación en ese mismo periodo. Señalaron que el
    aumento del crecimiento previsto en las avanzadas
    estaría impulsado principalmente por el repunte
    esperado de la economía de Estados Unidos en el
    segundo trimestre del año. No obstante, algunos
    precisaron que dicho repunte respondería
    principalmente a la disminución prevista de las
    importaciones relativa al primer trimestre. En cuanto
    al consumo privado de dicha economía, externaron
    que la información reciente apunta a que continuó
    desacelerándose. Sin embargo, uno mencionó que
    el incremento en el ingreso disponible de las familias
    por mayores transferencias gubernamentales, que
    se espera sean de carácter temporal, podría brindar
    cierto soporte al consumo privado en el corto plazo.
    Sobre los mercados laborales de las principales
    economías avanzadas, otro subrayó que estos han
    seguido exhibiendo solidez. No obstante, la
    mayoría agregó que se observan señales de
    desaceleración de este mercado, en particular en
    Estados Unidos. Sobre las economías emergentes,
    uno resaltó que su desaceleración respondería en
    buena medida a la expectativa de que China
    mantenga un menor ritmo de crecimiento durante el
    segundo trimestre, como reflejo del menor
    dinamismo del sector externo. Por su parte, otro
    notó que la actividad sectorial en las economías
    emergentes muestra señales mixtas, pues se
    observa debilidad en el sector manufacturero y cierta
    estabilidad en los servicios.
    La mayoría comentó que en las principales
    economías avanzadas la inflación general
    disminuyó en sus últimas lecturas, tras los
    aumentos que mostró en el principio de año.
    Algunos indicaron que esta se ubica en niveles
    cercanos o incluso por debajo de los objetivos de sus
    respectivos bancos centrales. Precisaron que dicha
    disminución obedeció principalmente a la caída de
    los precios de los energéticos. Uno añadió que a
    pesar de las tensiones geopolíticas indicadores que
    miden las presiones sobre las cadenas de suministro
    se han mantenido en niveles congruentes con sus
    2
    promedios históricos. La mayoría consideró que en
    las economías avanzadas la inflación
    subyacente aún enfrenta presiones. Uno destacó
    que dicha inflación presenta incrementos en los
    rubros de bienes alimenticios, mientras que en los
    servicios esta continúa mostrando disminuciones
    graduales. Otro observó que la inflación de bienes
    dentro de la inflación subyacente ha aumentado en
    el nivel global. Uno externó que la inflación
    subyacente en las economías avanzadas aún tiene
    camino por recorrer para situarse en niveles
    congruentes con los objetivos de los bancos
    centrales, aunque se mantiene en niveles bajos.
    Respecto de la inflación en Estados Unidos, otro
    mencionó que la general medida por el índice de
    precios al consumidor aumentó entre abril y mayo
    impulsada por mayores precios en alimentos. No
    obstante, uno notó que esta y la calculada a partir
    del deflactor del gasto en consumo personal
    resultaron por debajo de lo anticipado por el mercado
    en su última lectura. Algunos agregaron que el
    componente subyacente se mantuvo estable.
    Indicaron que los efectos de las medidas
    comerciales aún no se reflejan en los precios al
    consumidor de ese país. Sin embargo, agregaron
    que los analistas prevén que los efectos se observen
    en los próximos trimestres. Al respecto, uno
    comentó que los analistas también estiman que los
    efectos sobre la inflación se desvanecerían durante
    el transcurso de 2026. Apuntó que se prevé que en
    la mayoría de las economías, tanto avanzadas como
    emergentes, la inflación converja a los objetivos de
    los bancos centrales hacia finales de 2025 o en el
    transcurso de 2026. Externó que, lo anterior, ya
    considerando que ese proceso pudiera retrasarse
    por los efectos de las medidas proteccionistas en el
    nivel global. En relación con las economías
    emergentes, algunos subrayaron que la inflación
    general ha exhibido disminuciones respecto de
    finales de 2024. No obstante, uno afirmó que se han
    observado repuntes en lecturas recientes. En cuanto
    al comportamiento de la subyacente en estas
    economías, algunos señalaron que ha sido
    heterogéneo.
    La mayoría apuntó que en su última decisión la
    Reserva Federal mantuvo sin cambio su tasa de
    referencia. Añadió que su presidente afirmó que
    con la postura monetaria actual están bien
    posicionados para esperar y observar la
    evolución de los determinantes de la inflación,
    dado el contexto actual de incertidumbre
    comercial. Uno indicó que además destacó que el
    efecto y duración de las tarifas sobre los precios es
    aún incierto. Mencionó que su comunicado continuó
    reiterando que se mantienen atentos a los riesgos
    para ambos lados de su mandato dual. Agregó que
    dicho banco central enfatizó que la incertidumbre ha
    disminuido, pero aún permanece elevada. Otro
    comentó que la tasa objetivo de los fondos federales
    se mantuvo sin modificación por cuarta vez
    consecutiva y que dicho instituto central ha reiterado
    su llamado a la paciencia antes de proceder con
    mayores ajustes a su tasa objetivo. Algunos
    coincidieron en que la actualización de las
    proyecciones de dicha institución muestra un
    entorno complejo de mayor inflación y menor
    actividad económica. La mayoría señaló que se
    continúa esperando que la Reserva Federal lleve
    a cabo dos reducciones de 25 puntos base al
    rango objetivo de la tasa de fondos federales en
    lo que resta de 2025. Uno agregó que ello
    representa una guía más clara sobre su conducción
    de la política monetaria durante la segunda mitad del
    año. Otro resaltó que para 2026 se anticipa una
    reducción adicional. Sin embargo, uno puntualizó
    que el presidente de la institución afirmó que no hay
    una convicción elevada sobre la trayectoria futura de
    la tasa de referencia.
    Sobre las decisiones de los bancos centrales de
    otras economías avanzadas, algunos comentaron
    que el Banco Central Europeo disminuyó sus tasas
    de referencia en 25 puntos base. Uno puntualizó que
    dicha Institución lleva acumuladas ocho reducciones
    desde junio del año pasado. Detalló que su
    presidenta afirmó que con esta última alcanzaron un
    nivel adecuado para hacer frente a las condiciones
    inciertas a las que se enfrentan. Otro agregó que los
    bancos centrales de Australia, Nueva Zelanda,
    Suecia y Suiza efectuaron una disminución de la
    misma magnitud. Algunos indicaron que otros
    institutos centrales de las principales economías
    avanzadas decidieron mantener sin cambio sus
    tasas objetivo. Algunos señalaron que se espera
    que la fase de relajamiento monetario continúe,
    aunque a un ritmo más gradual. La mayoría explicó
    que varios de estos bancos centrales ya han
    llevado su postura monetaria a niveles cercanos
    al terreno neutral. Algunos apuntaron que la
    comunicación de estas instituciones continúa
    mostrando cautela ante la incertidumbre
    prevaleciente. Uno argumentó que esto refleja el
    deterioro de las perspectivas para la actividad
    económica tanto en el nivel global como en sus
    respectivas economías. Observó que las
    implicaciones para la inflación siguen siendo
    inciertas aunque en la mayoría de los casos se prevé
    que sean de corta duración. Respecto de las
    economías emergentes, otro sostuvo que la
    evolución de la política monetaria ha sido más
    heterogénea, en función de la dinámica interna.
    3
    La mayoría resaltó que los mercados financieros
    internacionales continuaron mostrando
    volatilidad ante la incertidumbre prevaleciente en
    materia comercial y el desenvolvimiento de las
    tensiones geopolíticas. Uno añadió que la
    discusión del paquete fiscal en Estados Unidos
    también contribuyó a este desempeño. No obstante,
    algunos comentaron que, en cambio, la
    reanudación de las negociaciones comerciales entre
    Estados Unidos y China contribuyó a disminuir
    significativamente la volatilidad. La mayoría
    coincidió en que los índices accionarios
    estadounidenses presentaron cierta
    recuperación. Respecto de los mercados de
    renta fija, mencionó que las tasas de interés
    gubernamentales de las principales economías
    avanzadas registraron variaciones moderadas.
    Uno indicó que las variaciones al alza fueron más
    notorias para el largo plazo. Todos señalaron que
    el dólar estadounidense presentó una
    depreciación generalizada frente a otras divisas
    en el contexto de la incertidumbre comercial.
    Uno agregó que esta depreciación ha sido en
    promedio más marcada frente a monedas de
    economías avanzadas que frente a las de
    economías emergentes. Apuntó que el
    posicionamiento especulativo muestra un menor
    apetito por dólares y que se percibe que hacia
    delante la depreciación del dólar podría continuar.
    Mencionó que el precio del oro presenta una
    tendencia ascendente debido a su demanda como
    activo de refugio. En este sentido, otro explicó que
    se han observado cambios en la reacción de los
    mercados financieros ante episodios de aversión al
    riesgo. Destacó que ahora ha ocurrido que las tasas
    de interés en Estados Unidos han aumentado y el
    dólar se ha depreciado.
    Actividad Económica en México
    Algunos apuntaron que en abril la actividad
    económica se expandió. Uno comentó que el dato
    de ese mes estuvo por encima de la estimación
    oportuna y de lo esperado por analistas. Agregó que
    la tasa anual del IGAE ajustada por estacionalidad
    experimentó su mayor crecimiento de los últimos
    ocho meses y se ubicó por arriba del promedio del
    primer trimestre del año. No obstante, añadió que la
    tasa anual en el acumulado del año es inferior que la
    tasa anual para el mismo periodo del año anterior, lo
    que evidencia el proceso de desaceleración que se
    está experimentando. En este contexto, algunos
    indicaron que la economía se encuentra en una
    etapa de atonía. Uno destacó que la debilidad refleja
    los efectos de la incertidumbre comercial. Otro
    consideró que el entorno externo continúa
    presentando retos que se añaden a la complejidad
    del panorama económico nacional. Algunos
    señalaron que persisten condiciones de holgura ante
    la debilidad de la actividad económica y que la
    brecha del producto se ha ampliado en terreno
    negativo.
    La mayoría observó que la actividad industrial
    mantuvo un débil desempeño en el inicio del
    segundo trimestre. Apuntó que en abril continuó
    la atonía en las manufacturas. Uno señaló el
    menor dinamismo del componente de equipo de
    transporte. Otro añadió que el sector de la
    construcción exhibe una tendencia decreciente
    desde finales de 2023. Uno agregó que la minería
    siguió presentando una trayectoria a la baja. La
    mayoría indicó que los servicios mostraron
    cierto repunte en ese mismo mes. Algunos
    opinaron que no obstante mantienen una tendencia
    de desaceleración. La mayoría destacó que
    presentan heterogeneidad en su interior. Por su
    parte, uno externó que las actividades primarias
    mostraron un retroceso en abril.
    Respecto de la demanda agregada, la mayoría
    advirtió que ligó dos trimestres consecutivos de
    contracción. Todos coincidieron en que su
    comportamiento se explicó por disminuciones
    en el consumo y la inversión. Algunos
    puntualizaron que la contracción fue mucho más
    acentuada en la inversión que en el consumo. Uno
    agregó que el entorno de elevada incertidumbre
    pudiera estar influyendo en la moderación del gasto
    interno. La mayoría indicó que en el interior del
    consumo se observó una desaceleración en el de
    bienes. Uno especificó que la caída en este
    componente se explicó por la disminución en el
    gasto en bienes no duraderos. Argumentó que
    algunos de estos tienen una baja elasticidad precio
    de la demanda y su consumo tiende a suavizarse
    sobre el tiempo. Algunos mencionaron la
    desaceleración en el consumo de servicios. Uno
    recordó que durante 2023 dicho consumo fue
    particularmente dinámico. Todos hicieron notar
    que persistió la tendencia a la baja de la
    inversión fija bruta. Uno resaltó que la contracción
    del primer trimestre de este año en ese rubro es la
    mayor registrada en el periodo pospandemia. Otro
    puntualizó que ello fue reflejo de las tendencias a la
    baja tanto de la inversión pública como privada.
    Detalló que la marcada atonía que persiste en la
    construcción es derivada de la caída en la inversión
    no residencial. Agregó que la inversión en
    maquinaria y equipo hiló su cuarto descenso
    mensual consecutivo. En cuanto a la demanda
    externa, la mayoría sostuvo que las
    4
    exportaciones manufactureras continuaron su
    expansión en lo que va del año. Algunos
    subrayaron el dinamismo que han seguido
    mostrando las exportaciones no automotrices. Uno
    opinó que este desempeño podría estar relacionado
    con un aumento precautorio de la demanda por
    productos mexicanos en Estados Unidos ante la
    previsión de mayores restricciones al comercio. Otro
    comentó que, en cambio, las automotrices se han
    contraído.
    Algunos prevén que la debilidad de la actividad
    económica prevalezca durante el horizonte de
    pronóstico. Uno externó que para 2025 se anticipa
    un estancamiento o incluso una ligera contracción.
    Explicó que en el resto del año se espera que el
    gasto doméstico exhiba atonía. Algunos
    mencionaron que se anticipa que la brecha del
    producto siga ampliándose en terreno claramente
    negativo. La mayoría indicó que el balance de
    riesgos para la actividad continúa sesgado a la
    baja. Uno consideró que los pronósticos de
    crecimiento de la economía mexicana siguen
    estando sujetos a significativos riesgos a la baja.
    Algunos coincidieron en que entre los principales
    riesgos destaca una intensificación del ambiente de
    incertidumbre global derivado de la persistencia en
    las tensiones comerciales y un escalamiento de los
    conflictos geopolíticos. Uno apuntó que el contexto
    actual requiere ser cautelosos en la elaboración de
    las proyecciones.
    Algunos destacaron las señales de enfriamiento del
    mercado laboral. La mayoría mencionó que la
    población ocupada siguió moderándose. Uno
    argumentó que se ubicó en niveles inferiores a los
    de mediados de 2024 y con trayectoria a la baja.
    Otro comentó que el crecimiento del empleo formal
    se ha desacelerado. Notó los menores niveles del
    mismo en los sectores secundario y de servicios.
    Uno apuntó que la creación de los puestos de
    trabajo afiliados al IMSS durante mayo fue la más
    baja desde enero de 2010. Algunos advirtieron que
    la tasa de participación laboral continuó con su
    tendencia a la baja. Comentaron que, en
    consecuencia, a pesar de la reducción en la
    ocupación, la tasa de desocupación permaneció en
    niveles bajos. Uno observó que la tasa de
    informalidad se ha incrementado en el margen. La
    mayoría resaltó que el crecimiento de los
    salarios se ha moderado. Uno agregó que la
    variación nominal anual en mayo fue de 7.6% que, si
    bien es menor que lo observado en años recientes,
    aún se sitúa por encima de su promedio histórico.
    Algunos especificaron que la masa salarial sigue
    desacelerándose debido a revisiones salariales más
    acotadas y menor dinamismo en la creación de
    empleo.
    Inflación en México
    La mayoría señaló que la inflación general se
    incrementó de 3.93 a 4.51% entre abril y la
    primera quincena de junio. Externó que el
    incremento reciente en la inflación general reflejó
    aumentos tanto del componente subyacente
    como del no subyacente, con una mayor
    contribución de este último. Uno mencionó que
    después de que en enero de 2025 registrara un
    mínimo de los últimos cuatro años, la inflación
    general ha mostrado una trayectoria al alza. Notó
    que ha acumulado tres quincenas consecutivas por
    encima del rango de variabilidad. Por su parte, otro
    destacó que las inflaciones general y subyacente se
    encuentran en niveles inferiores a los registrados
    durante el episodio inflacionario de la pandemia,
    reflejando el avance en el proceso de desinflación.
    Uno agregó que entre la segunda quincena de mayo
    y la primera quincena de junio se observó un
    decremento de la inflación general, lo que podría
    sugerir que algunas presiones han comenzado a
    desvanecerse.
    En lo que respecta a la inflación subyacente,
    todos notaron que esta aumentó desde la última
    decisión, ubicándose en 4.20% en la primera
    quincena de junio. Algunos resaltaron que
    recientemente se ha ubicado por encima del límite
    superior del intervalo de variabilidad. Uno indicó que
    sus últimas lecturas estuvieron por arriba de lo
    anticipado por analistas y el Banco Central. Otro
    consideró que la inflación subyacente ha venido
    consolidando una tendencia al alza. Detalló que con
    su lectura más reciente acumula seis incrementos
    quincenales consecutivos. Destacó también que el
    promedio móvil de tres meses de la variación
    mensual anualizada ajustada por estacionalidad
    acumula seis meses en aumento desde sus niveles
    mínimos alcanzados en noviembre de 2024 y se
    ubica de nuevo por encima de su promedio previo a
    la pandemia. Manifestó que el incremento en la
    inflación subyacente es generalizado y no se
    concentra en unos cuantos productos. Asimismo,
    aseveró que el indicador de media truncada de este
    componente se mantiene al alza desde noviembre
    pasado. Notó que la inflación subyacente
    fundamental, que es más susceptible a las
    condiciones cíclicas, se sitúa muy por encima de su
    promedio prepandémico. Uno atribuyó el repunte en
    la inflación subyacente a factores como los
    aumentos en referencias internacionales, el traspaso
    del tipo de cambio, y la normalización de las
    5
    variaciones de precios de mercancías. Respecto de
    esta reversión a la media, agregó que, si se busca
    que la inflación subyacente se ubique por debajo de
    su promedio histórico, se requiere que sus
    componentes o algunos de ellos se sitúen por debajo
    de su media histórica.
    La mayoría sostuvo que el incremento en la
    inflación de mercancías ha más que compensado
    la reducción en la inflación de servicios. Algunos
    comentaron que en la primera quincena de junio la
    inflación de mercancías se ubicó en 3.84%, mientras
    que la de servicios en 4.61%. Uno mencionó que
    desde la segunda quincena de noviembre, cuando la
    inflación de mercancías alcanzó su mínimo de 2.3%,
    esta ha registrado un incremento de 152 puntos
    base, mientras que la de servicios se ha reducido
    solamente 34 puntos base. Externó que
    considerando la ponderación que tienen estos
    subcomponentes en la inflación subyacente, la
    inflación de servicios debió haber disminuido al
    menos 111 puntos adicionales para compensar el
    incremento observado en la de mercancías.
    La mayoría resaltó que la inflación de mercancías
    no alimenticias se ha venido incrementando
    después de haber alcanzado niveles
    históricamente bajos a finales del año previo.
    Uno aseveró que se podría estar dando un proceso
    de normalización y reversión a la media. Otro acotó
    que las variaciones anuales de este subíndice se
    mantienen por debajo del 3%. Algunos añadieron
    que se observa un comportamiento heterogéneo
    entre los distintos rubros del subíndice de
    mercancías no alimenticias y no un incremento
    generalizado. Uno resaltó que mientras que se han
    dado alzas en los productos para higiene y cuidado
    personal y los artículos para la limpieza del hogar,
    otros rubros se han mantenido relativamente
    estables. Enlistó, entre estos últimos, los de ropa,
    calzado y accesorios, al igual que muebles y
    aparatos domésticos, los cuales pesan alrededor de
    30% en el subíndice. Otro destacó que más del 40%
    de los genéricos en mercancías no alimenticias
    presenta un incremento mensual anualizado y
    ajustado por estacionalidad superior al 5%. Uno
    manifestó que la depreciación cambiaria observada
    desde mediados de 2024 puede estar incidiendo en
    los precios de diversas mercancías. Afirmó que ello
    puede ocurrir en mayor o menor medida
    dependiendo de los factores de oferta y de demanda
    prevalecientes en cada mercado. Entre los factores
    de oferta destacó la proporción de insumos
    importados en los costos de producción y entre los
    de demanda la elasticidad ingreso. Expresó que en
    el nivel global la inflación de bienes subyacentes
    también ha aumentado, como ha sido el caso de
    Japón, Canadá y Estados Unidos.
    La mayoría se refirió al aumento reciente en la
    inflación de mercancías alimenticias. Uno precisó
    que la inflación de este subíndice se ubicó en 4.82%
    en la primera quincena de junio. La mayoría
    atribuyó dicho incremento, en parte, a efectos
    indirectos del choque en los productos
    pecuarios sobre diversos alimentos procesados.
    Algunos puntualizaron que entre los rubros más
    relacionados con los productos pecuarios se
    encuentran los genéricos de embutidos, carnes
    procesadas y productos lácteos, los cuales pesan
    alrededor de 20% en el subíndice. Uno sostuvo que
    el repunte en la inflación de mercancías alimenticias
    obedece, primordialmente, al efecto de mayores
    costos asociados con incrementos en referencias
    internacionales. Indicó que el rubro de los embutidos
    se ha visto afectado por los elevados precios de la
    carne de cerdo en el nivel global. Otro alertó que
    más de dos terceras partes de los genéricos del
    subíndice de mercancías alimenticias presentan un
    incremento mensual anualizado y ajustado por
    estacionalidad superior al 5%. Uno añadió que se
    observa un aumento en la inflación de alimentos, que
    incluye a los alimentos procesados, en diversas
    economías, lo cual sugiere que se trata de un
    fenómeno global.
    En lo que respecta a la inflación de servicios, la
    mayoría coincidió en que su descenso se ha
    ralentizado. Uno sostuvo que más del 60% de los
    genéricos que constituyen el subíndice de servicios
    está creciendo a tasas mensuales anualizadas por
    encima del 5%. Por su parte, otro enfatizó que, a
    pesar de repuntes recientes, la inflación de servicios
    se sigue ubicando en niveles menores que los del
    año pasado y acumula 9 meses por debajo de 5%.
    Uno señaló que la inflación de servicios depende
    principalmente de factores internos como la actividad
    económica y las condiciones del mercado laboral.
    Recordó que en el contexto de una economía
    dinámica en 2023 la inflación de servicios se
    mantuvo persistente en niveles superiores al 5%.
    Manifestó que el enfriamiento posterior de la
    economía contribuyó a que dicho subíndice
    comenzara a disminuir en la segunda mitad del año
    pasado. Concluyó que el estancamiento de la
    economía en 2025 implica menores presiones sobre
    los precios de los servicios.
    La mayoría destacó que la ralentización del
    descenso de la inflación de servicios se explica,
    en parte, por presiones en los precios de los
    servicios de alimentación. Uno puntualizó que la
    6
    inflación de servicios de alimentación permanece en
    niveles elevados y superiores a su promedio
    histórico, si bien exhibe un nivel inferior al máximo
    de doble dígito alcanzado en 2022. Algunos
    atribuyeron parte de estas presiones al efecto del
    incremento en los precios de los productos
    pecuarios. Uno notó que, considerando la
    proporción de estos servicios afectados por los
    productos pecuarios, el peso de las mercancías
    alimenticias que son afectadas indirectamente, así
    como el que los productos pecuarios tienen
    directamente en el índice general, en su conjunto se
    llega a un peso de alrededor del 15% en la canasta
    general. Externó que el repunte reciente en la
    inflación del rubro de servicios distintos de vivienda
    y educación se explica también por factores
    temporales, como efectos calendario que afectan los
    servicios turísticos y el retiro de algunas ofertas que
    afectan los servicios de entretenimiento. Por su
    parte, otro aseveró que otros rubros en el interior de
    la inflación de servicios han mostrado un progreso
    relevante. Algunos coincidieron en que la inflación
    de vivienda exhibe señales claras de moderación.
    Uno apuntó que esta pasó de 4.01 en diciembre de
    2024 a 3.49% en su última lectura, lo cual es
    bienvenido dado el peso significativo que tiene en la
    inflación subyacente. Recordó que los principales
    determinantes de este componente son la actividad
    económica, las condiciones del mercado laboral y la
    inflación rezagada. Mencionó que se prevé que la
    inflación de vivienda siga disminuyendo ante el
    debilitamiento de la actividad económica y el
    mercado laboral y dado que ya no se enfrentan los
    niveles elevados de inflación general de años
    previos.
    La mayoría notó que la inflación no subyacente
    ha aumentado respecto de su nivel de inicios del
    año. Uno recordó que este componente es volátil.
    Algunos destacaron que continúa en niveles
    elevados, pese a una reciente reducción,
    ubicándose en 5.25% en la primera quincena de
    junio. La mayoría atribuyó el aumento más
    reciente al incremento significativo en la
    inflación de productos pecuarios. Uno puntualizó
    que este rubro registró una inflación de 11.86% en
    su última lectura. Otro mencionó que una inflación
    de doble dígito en pecuarios no se había visto desde
    el episodio de la pandemia. Uno destacó, en
    particular, los aumentos en los precios del pollo y en
    los de la carne de res. La mayoría detalló que el
    choque de oferta mencionado tiene su origen en
    condiciones climáticas y sanitarias adversas y se
    ve reflejado en incrementos en diversas
    referencias internacionales. Uno agregó a estos
    factores el aumento en el precio de los granos de uso
    pecuario. Otro enfatizó las condiciones de sequía,
    tanto internas como externas, que han afectado al
    ganado bovino. En cuanto a otros elementos de la
    inflación no subyacente, uno señaló que los precios
    de las frutas y verduras continúan mostrando
    variaciones anuales negativas, al ubicarse
    en -1.72% en la primera quincena de junio. Externó
    que la inflación de energéticos es actualmente
    menor que la observada la mayor parte del año
    pasado.
    Algunos destacaron que las expectativas de
    inflación de mediano y largo plazos se mantuvieron
    estables. Opinaron que estas han preservado su
    anclaje. Sin embargo, uno puntualizó que han
    mostrado resistencia a disminuir del nivel de 3.60%.
    Algunos indicaron que las expectativas de inflación
    de corto plazo registraron movimientos mixtos.
    Detallaron que las expectativas para el cierre de
    2025 se incrementaron, mientras que las de 2026
    mostraron movimientos ligeros al alza. Por su parte,
    apuntaron que las correspondientes a los próximos
    12 meses registraron ajustes a la baja. En este
    sentido, uno consideró que el comportamiento de las
    expectativas de inflación es congruente con la
    previsión de que el aumento reciente de la inflación
    es temporal. Algunos enfatizaron que la prima por
    riesgo inflacionario a 10 años se incrementó, aunque
    aún se mantiene por debajo de su promedio
    histórico. Uno señaló que este aumento provocó un
    incremento en la compensación por inflación y riesgo
    inflacionario.
    Algunos mencionaron que los pronósticos de
    inflación general se ajustaron al alza ante revisiones
    de la subyacente y de la no subyacente. Uno
    consideró que haber revisado al alza el pronóstico
    nuevamente para los próximos trimestres por tercera
    ocasión consecutiva refleja los retos en su
    elaboración. Otro comentó que las revisiones a la
    subyacente en sus trayectorias trimestrales
    desestacionalizadas anualizadas se realizaron para
    el segundo y tercer trimestre del año, y que no se
    anticipa una aceleración en el cuarto trimestre
    respecto de lo previsto anteriormente. Agregó que
    este ajuste en el pronóstico obedece, en buena
    medida, a los efectos del choque en bienes
    pecuarios, y que ello tendrá algunos efectos base en
    las lecturas anuales hacia delante. Uno señaló que
    se continúa anticipando que la inflación general
    converja a su objetivo en el tercer trimestre de 2026,
    mientras que la subyacente alcanzaría 3% en ese
    mismo trimestre. La mayoría indicó el buen
    comportamiento de los determinantes de la
    inflación de mediano plazo, los cuales apuntan a
    que las presiones que se están resintiendo no
    7
    serán sostenidas. Al respecto, mencionó la
    holgura en la economía, la apreciación de la
    moneda nacional y el anclaje de las expectativas
    de inflación. Uno agregó la postura monetaria
    restrictiva prevaleciente. Asimismo, indicó que el
    cambio en precios relativos de los productos
    pecuarios y sus efectos directos no tendrían un
    efecto sostenido. Otro añadió la moderación en el
    mercado laboral y las menores tasas de crecimiento
    de los salarios.
    Algunos consideraron que el balance de riesgos
    respecto de la trayectoria prevista para la inflación
    en el horizonte de pronóstico mantiene un sesgo al
    alza. Uno señaló que dicho sesgo es menos
    pronunciado que el enfrentado entre 2021 y 2024.
    Agregó que persisten riesgos en ambos lados del
    balance. Otro sostuvo que el balance se ha
    deteriorado por lo que su sesgo al alza se ha
    incrementado.
    Respecto de los riesgos al alza para la inflación,
    la mayoría mencionó la posibilidad de que los
    choques de oferta puedan generar presiones
    adicionales sobre los precios. Al respecto,
    precisaron que algunos de estos choques
    podrían estar asociados con condiciones
    climatológicas adversas, como las que
    recientemente han afectado a los bienes
    pecuarios. Uno señaló que, si bien dichos choques
    suelen afectar la dinámica de precios de forma
    temporal, su impacto puede amplificarse cuando hay
    una alta elasticidad cruzada de la demanda entre los
    productos afectados. Otro alertó que el pronóstico
    de la inflación no subyacente anticipa bajos niveles
    difícilmente alcanzables. Adicionalmente resaltó
    como riesgo al alza la persistencia de la inflación
    subyacente debido a la aceleración de la inflación de
    mercancías y la resistencia de la inflación de
    servicios a reducirse. Subrayó que la previsión de
    3.8% para la subyacente en el tercer trimestre
    requiere que la inflación de servicios tenga una
    variación mensual anualizada ajustada por
    estacionalidad de 2%, menos de la mitad del
    promedio de los últimos tres meses. Uno destacó
    que, si bien el riesgo al alza de una depreciación
    cambiaria derivado de las tensiones comerciales no
    se ha materializado, bajo un régimen de flexibilidad
    cambiaria en todo momento pueden presentarse
    variaciones en el tipo de cambio en una dirección o
    en la otra. Consideró que la depreciación
    generalizada del dólar ante el efecto adverso de los
    cambios en la política comercial sobre las
    perspectivas para la economía estadounidense ha
    contribuido a evitar la materialización de dicho
    riesgo. En cuanto a los riesgos a la baja, la
    mayoría destacó la posibilidad de una actividad
    económica menor que la anticipada. Al respecto,
    uno añadió como riesgo a la baja que la moderación
    del mercado laboral y del crecimiento en los salarios
    limiten la recuperación del consumo y ello incida en
    la formación de precios.
    Entorno Macrofinanciero
    La mayoría notó que desde la última decisión de
    política monetaria el peso mexicano continuó
    apreciándose. Especificó que el tipo de cambio
    se encuentra en niveles similares a los
    observados a mediados de 2024. Señaló que esta
    dinámica de la moneda nacional puede atribuirse
    al debilitamiento generalizado del dólar. Algunos
    agregaron que la apreciación obedeció también a
    operaciones de acarreo que usan derivados
    financieros como contratos adelantados de divisas.
    Uno opinó que la utilización de estas estrategias,
    que son de corto plazo, explica que la moneda
    nacional se haya apreciado aun cuando no se hayan
    registrado flujos de entrada de no residentes a
    valores denominados en pesos mexicanos. Algunos
    enfatizaron que la fortaleza de la moneda nacional
    responde igualmente a un trato relativamente más
    favorable de Estados Unidos hacia México en
    materia comercial. Algunos observaron que la
    apreciación del peso ocurrió a pesar de la volatilidad
    en los mercados internacionales. Uno mencionó
    que, a pesar de esta volatilidad, las condiciones de
    operación mostraron una ligera mejoría, alcanzando
    niveles similares a los observados en mayo de 2024.
    Algunos asociaron la apreciación del peso en ese
    contexto con la dinámica distinta que han seguido los
    activos en dólares ante cambios en la aversión al
    riesgo. Uno indicó que los flujos de capital hacia
    activos financieros denominados en pesos se han
    caracterizado por salidas de bonos M de corto plazo
    por parte del sector externo, las cuales han sido
    absorbidas por las Siefores y fondos de inversión
    locales. Algunos comentaron que la apreciación de
    la moneda nacional se puede atribuir también a los
    sólidos fundamentos macroeconómicos del país en
    comparación con otras economías emergentes. Uno
    destacó que las cuentas externas son sostenibles.
    Puntualizó que el déficit de cuenta corriente como
    fracción del PIB es moderado.
    Respecto del mercado de renta fija, la mayoría
    apuntó que las tasas de interés de valores
    gubernamentales disminuyeron para todos los
    plazos. Algunos observaron que los movimientos
    fueron acotados en los tramos medio y largo de la
    curva, y mayores en la parte corta. Uno señaló que
    la curva de rendimientos de instrumentos a tasa real
    8
    exhibió movimientos mixtos, con disminuciones en el
    corto plazo y aumentos en la parte larga. En este
    contexto, otro notó que el comportamiento de los
    activos mexicanos podría sugerir una disminución en
    las primas por riesgo soberano, las cuales se
    encuentran en niveles similares a los observados en
    agosto del año pasado.
    Política Monetaria
    La Junta de Gobierno juzgó oportuno continuar
    con la calibración de la postura monetaria. Ello
    considerando el comportamiento del tipo de
    cambio, la debilidad de la actividad económica e
    incluyendo el posible impacto de los cambios de
    las políticas comerciales a nivel global. Tomando
    en cuenta el actual panorama inflacionario y el
    grado de restricción monetaria prevaleciente, la
    Junta de Gobierno con la presencia de todos sus
    miembros, decidió por mayoría reducir en 50
    puntos base el objetivo para la Tasa de Interés
    Interbancaria a un día a un nivel de 8.00%.
    Hacia delante, la Junta de Gobierno valorará
    recortes adicionales a la tasa de referencia.
    Tomará en cuenta los efectos de todos los
    determinantes de la inflación. Las acciones que
    se implementen serán tales que la tasa de
    referencia sea congruente, en todo momento,
    con la trayectoria requerida para propiciar la
    convergencia ordenada y sostenida de la
    inflación general a la meta de 3% en el plazo
    previsto. El Banco Central reafirma su
    compromiso con su mandato prioritario y la
    necesidad de perseverar en sus esfuerzos por
    consolidar un entorno de inflación baja y estable.
    Un miembro expuso los siguientes argumentos para
    respaldar su votación y justificar que este sería el
    último ajuste de 50 pb. Primero, indicó que, tras las
    reducciones llevadas a cabo en el proceso de
    calibración, incluyendo la que se propone en esta
    decisión, el Banco de México se encuentra en una
    mejor posición para atender ambos lados del
    balance de riesgos para la inflación. Externó que se
    ha reducido el grado de apretamiento monetario,
    considerando que el mayor grado de holgura
    contribuirá a la moderación de las presiones
    inflacionarias. Agregó que así se ha facilitado el
    ajuste de la economía al entorno de menor
    crecimiento y menores presiones de demanda.
    Añadió que, no obstante, se mantiene una postura
    restrictiva que permite seguir haciendo frente a los
    retos inflacionarios prevalecientes. Comentó que la
    tasa real ex ante se ubicaría todavía holgadamente
    por encima del intervalo de neutralidad. Segundo,
    anotó que se debe seguir procurando que la
    convergencia de la inflación a la meta sea eficiente.
    Resaltó que la política monetaria se debe enfocar en
    mantener el anclaje de las expectativas de inflación,
    especialmente aquellas de mayor plazo. Mencionó
    que el Banco de México ha permanecido vigilante,
    especialmente ante el choque en los precios de los
    pecuarios. Advirtió que no se tiene una postura
    predefinida ni una actitud de tolerancia o indiferencia
    con los niveles actuales de inflación o ante el
    aumento reciente de esta, sino que las decisiones
    son una respuesta adecuada en un régimen de
    objetivos de inflación ante la coyuntura. Tercero,
    comentó que la tendencia a la apreciación del peso
    mexicano, impulsada en parte por la depreciación
    generalizada del dólar estadounidense, otorga
    espacio para la reducción propuesta. Juzgó que
    factores cíclicos y estructurales pudieran estar
    contribuyendo a una recomposición en los
    portafolios de los inversionistas globales hacia
    activos de otras economías. Cuarto, al respecto de
    la postura monetaria relativa con Estados Unidos,
    comentó que bajo el escenario en el que se espera
    que continúe la tendencia del dólar estadounidense
    hacia la depreciación el diferencial de tasas pudiera
    cerrarse más allá de su promedio histórico,
    permitiendo un mayor relajamiento de la postura
    monetaria. Añadió que, en ese contexto debe leerse
    con cautela la postura relativa, particularmente al
    comparar el diferencial a través del tiempo.
    Finalmente, juzgó que, en virtud de la postura
    monetaria alcanzada, adecuada para atender
    riesgos en ambos lados del balance para la inflación,
    es conveniente comunicar que hacia delante se
    adoptará un enfoque más gradual en el ciclo de
    disminuciones, teniendo en consideración toda la
    información relevante.
    Otro miembro apuntó que la incertidumbre derivada
    de la imposición de aranceles ha incidido en la
    economía del país, mientras que la inflación ha sido
    afectada por distintos choques de oferta. No
    obstante, consideró que los determinantes de
    mediano plazo de la inflación, como la brecha del
    producto, el tipo de cambio y las expectativas, no
    apuntan a que las presiones puedan sostenerse.
    Agregó que, si bien los pronósticos de inflación se
    ajustaron al alza, el horizonte de convergencia no
    cambió. Notó que, bajo el ajuste propuesto en la tasa
    de referencia, la distribución de la tasa real ex ante
    continuaría en terreno restrictivo. Estimó que dicha
    tasa alcanzaría el mismo nivel que el máximo
    observado en el ciclo monetario que concluyó en
    diciembre de 2018, cuando la inflación general se
    encontraba en 4.83%, nivel superior al actual. Opinó
    que, en este nivel, era oportuno reflexionar sobre lo
    alcanzado en el proceso de calibración que se
    9
    anunció en el Programa Monetario de este año.
    Tomando en cuenta las tres métricas descritas en
    ese documento, señaló que, primero, cuando se
    inició la calibración de la tasa de interés la brecha de
    la tasa real ex ante era prácticamente tres veces la
    brecha inflacionaria, mientras que ahora esta
    proporción se ha reducido a la mitad. Segundo,
    añadió que la tasa real pasó de casi tres
    desviaciones estándar de su promedio histórico a
    menos de dos, mientras que la inflación ha
    permanecido por debajo de media desviación
    estándar de su respectivo promedio histórico.
    Tercero, sostuvo que, ante el entorno de debilidad
    económica, la tasa objetivo sigue siendo superior a
    lo que sugerirían diversas reglas monetarias.
    Externó que, por ello, aún existe cierto espacio para
    realizar ajustes adicionales a la tasa objetivo.
    Aseveró que, si bien el diferencial de tasas con
    Estados Unidos se ha estrechado, el aumento de las
    primas de riesgo en esta economía hace relevante
    evaluar el diferencial de tasas ajustado por
    volatilidad de forma multilateral. Afirmó que al
    considerar un grupo de 23 divisas de economías
    avanzadas y emergentes, que poseen mercados de
    derivados comparables, la posición de acarreo de la
    moneda mexicana se encuentra dentro de los
    percentiles más elevados, lo que sugiere que la
    postura relativa aún es sólida. Consideró que, dados
    los avances alcanzados en la calibración, hacia
    delante el ciclo monetario podría continuar con
    mayor gradualidad. Comentó que el comunicado
    deberá enfatizar que las siguientes decisiones
    estarán en función de los determinantes observados
    y esperados de la inflación y que se mantendrá la
    flexibilidad necesaria para que la tasa de referencia
    sea consistente con el cumplimiento del mandato
    constitucional.
    Un miembro consideró posible continuar en esta
    reunión con la calibración de la postura monetaria
    que fue anunciada en el Programa Monetario ante el
    importante avance en la desinflación con respecto a
    los momentos más álgidos del episodio inflacionario.
    Además, apuntó que el nivel actual de la tasa de
    referencia es mayor que el máximo alcanzado en el
    periodo previo a la pandemia y que el debilitamiento
    económico implica menores presiones sobre
    precios, primordialmente de servicios. Opinó que, sin
    embargo, después de un descenso de 200 puntos
    base en la primera mitad de 2025 debe modificarse
    la orientación prospectiva, señalando que este sería
    el último recorte de 50 puntos base. Sobre ello,
    además de la evolución reciente de la inflación,
    elaboró sobre la postura monetaria relativa. Notó que
    durante 2025 el diferencial de tasas respecto de la
    Reserva Federal ha disminuido sin que hubiera
    reacciones negativas de los mercados financieros.
    Comentó que, ante el debilitamiento del dólar, podría
    argumentarse que habría margen para que dicho
    diferencial disminuya aún más. Consideró que, aun
    en ese caso, dados los niveles en los que ya está el
    diferencial, por debajo de su promedio histórico, en
    reuniones subsecuentes habría que proceder con
    mayor gradualidad. Reconociendo que cada periodo
    es distinto, recordó que en los años posteriores al
    “taper tantrum” el diferencial se ubicó en sus niveles
    mínimos. Externó que en aquel entorno, dado el nivel
    del diferencial, se prestó especial atención a la
    postura monetaria relativa y se enfatizó el riesgo de
    ajustes desordenados del tipo de cambio. Subrayó
    que, aunque todas las estimaciones del traspaso de
    movimientos cambiarios a la inflación apuntan a que
    este es bajo, ante una depreciación significativa y
    permanente no se puede esperar que la inflación no
    se vea afectada. Añadió que en el caso de las
    mercancías, que son bienes comerciables cuyos
    precios dependen en mayor medida de referencias
    internacionales y del tipo de cambio, el traspaso es
    mayor. Finalmente, mencionó que, hacia delante, se
    valorarían ajustes adicionales en la tasa de
    referencia, considerando los efectos de todos los
    determinantes de la inflación. Enfatizó que la Junta
    de Gobierno debe permanecer atenta a que en sus
    siguientes registros la inflación se modere.
    Otro miembro consideró que ante la evolución del
    panorama inflacionario y el deterioro del balance de
    riesgos, es necesario actuar con prudencia y pausar
    las reducciones en la tasa de referencia. Estimó que,
    pese a que la postura monetaria sigue siendo
    restrictiva, el espacio para continuar con su
    calibración se ha agotado. Advirtió que, si bien se
    mantienen ciertos espacios en el contexto externo,
    ello no contrarresta las limitaciones derivadas de las
    presiones inflacionarias internas. Mencionó que el
    diferencial de tasas con Estados Unidos es aún
    holgado y que el peso mexicano se mantiene
    estable, en un entorno de depreciación generalizada
    del dólar estadounidense. Afirmó que los posibles
    cambios arancelarios en dicho país, pese a ser el
    principal elemento de incertidumbre, no serán
    determinantes hasta que se tenga claridad sobre la
    temporalidad de las acciones implementadas y sus
    efectos. Apuntó que, no obstante el estancamiento
    económico, los pronósticos no apuntan a una
    recesión que debilite lo suficiente la demanda
    agregada. Comentó que, por lo tanto, la expectativa
    de una baja inflación derivada de mayores
    condiciones de holgura, además de que no se ha
    materializado, no es realista. Notó que los
    pronósticos más recientes para la actividad anticipan
    un estancamiento pero no una recesión que debilite
    10
    lo suficiente la demanda agregada. Indicó que el
    pronóstico del Instituto Central presenta dos brechas
    significativas respecto de la inflación observada y
    esperada respectivamente que comprometen su
    credibilidad. Señaló, primero, la brecha entre la
    inflación observada y la pronosticada previamente.
    Añadió que de forma recurrente se hacen revisiones
    al alza al pronóstico con lo que se corre el riesgo de
    que de persistir esta brecha más adelante la
    convergencia se posponga. Identificó como segunda
    brecha la diferencia entre el pronóstico del banco
    central y las expectativas de los analistas. Consideró
    que las revisiones al alza al pronóstico mencionadas
    evidencian que los niveles anticipados por los
    analistas han sido más atinados. Resaltó que estas
    anticipan que no se alcanzará la convergencia en el
    horizonte de pronóstico. Juzgó que la convergencia
    a la meta seguirá siendo una tarea complicada, aun
    con el nivel de apretamiento monetario actual.
    Argumentó que la tasa objetivo debe estar lo
    suficientemente alejada del rango neutral con el fin
    de que, en caso de que se presente una mayor
    inflación, las tasas reales ex ante y ex post no migren
    de manera pasiva a dicho rango. Agregó que una
    tasa alejada del rango neutral permitirá enfrentar los
    choques inflacionarios. Comentó que en esta etapa
    los ajustes a la postura monetaria deberían
    depender completamente de la evolución de los
    datos. Expresó la pertinencia de que la guía futura
    señale que es necesario observar que la inflación
    retome su tendencia a la baja antes de reducir la tasa
    objetivo. Aseveró que ello mandaría un mensaje
    firme de que este Instituto Central mantiene su
    apego al mandato prioritario.
    Un miembro opinó que la disminución propuesta en
    la tasa objetivo sería congruente con los niveles en
    los que ha fluctuado la inflación, con la evolución
    observada y esperada de sus determinantes y con la
    convergencia inflacionaria. Juzgó importante
    considerar la naturaleza de los choques recientes a
    la inflación y las implicaciones para su trayectoria
    futura. Especificó que estas afectaciones están
    asociadas en parte con incrementos en los
    productos pecuarios, resultado de choques de oferta
    con duración limitada, sobre los cuales la política
    monetaria no tiene incidencia. Externó que aun
    tomando en cuenta estos repuntes, la dinámica de la
    subyacente no exhibe una aceleración hacia finales
    de año y principios del siguiente. Afirmó que ante el
    mayor grado de holgura esperado, la moderación del
    mercado laboral y del crecimiento salarial se
    continúan anticipando menores presiones
    inflacionarias. Añadió que también contribuirá la
    apreciación de la moneda nacional. Al respecto,
    consideró que habrá que evaluar la postura relativa
    en concordancia con la nueva dinámica del dólar
    estadounidense, más allá de los diferenciales
    observados en el pasado. Por otra parte, argumentó
    que la utilización articulada y prudente de la
    comunicación no solo ha sido clave para describir el
    panorama inflacionario y explicar las acciones
    implementadas, sino que también ha contribuido a
    que estas se transmitan de manera efectiva a la
    economía. Detalló que la comunicación fue clave
    para atender riesgos de cola durante el episodio
    inflacionario. Resaltó que ante el avance en la
    desinflación, la comunicación permitió que se
    adoptara un enfoque gradual durante 2024 y un
    proceso de calibración desde inicios de este año, en
    un entorno de creciente incertidumbre global. Refirió
    el comportamiento ordenado de los mercados en
    esta fase de reducciones de mayor magnitud como
    prueba de ello. Comentó que los bancos centrales
    pueden contribuir a un entorno de mayor certeza al
    comunicar su estrategia con claridad. Sostuvo que
    no es conveniente renunciar al uso prudente y
    adecuado de esta herramienta. Mencionó que sería
    propicio comunicar que el ciclo de reducciones
    puede continuar bajo un enfoque de gradualidad,
    ante la conclusión del proceso de calibración.
    Agregó que considerando el panorama inflacionario
    actual y su perspectiva, así como los ajustes
    realizados, se podrían valorar ajustes de menor
    magnitud en la tasa, de manera que se atiendan
    ambos lados del balance de riesgos. Apuntó que un
    enfoque gradual permitirá reevaluar, conforme se
    tenga más información, la tendencia de los
    determinantes inflacionarios. Estimó que esta
    perspectiva es congruente con propiciar la
    convergencia ordenada y eficiente de la inflación a la
    meta.
  3. DECISIÓN DE POLÍTICA MONETARIA
    La Junta de Gobierno juzgó oportuno continuar con
    la calibración de la postura monetaria. Ello
    considerando el comportamiento del tipo de cambio,
    la debilidad de la actividad económica e incluyendo
    el posible impacto de los cambios de las políticas
    comerciales a nivel global. Tomando en cuenta el
    actual panorama inflacionario y el grado de
    restricción monetaria prevaleciente, la Junta de
    Gobierno con la presencia de todos sus miembros,
    decidió por mayoría reducir en 50 puntos base el
    objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un
    día a un nivel de 8.00%.
    Hacia delante, la Junta de Gobierno valorará
    recortes adicionales a la tasa de referencia. Tomará
    en cuenta los efectos de todos los determinantes de
    la inflación. Las acciones que se implementen serán
    11
    tales que la tasa de referencia sea congruente, en
    todo momento, con la trayectoria requerida para
    propiciar la convergencia ordenada y sostenida de la
    inflación general a la meta de 3% en el plazo
    previsto. El Banco Central reafirma su compromiso
    con su mandato prioritario y la necesidad de
    perseverar en sus esfuerzos por consolidar un
    entorno de inflación baja y estable.
  4. VOTACIÓN
    Votaron a favor de la decisión Victoria Rodríguez
    Ceja, Galia Borja Gómez, José Gabriel Cuadra
    García y Omar Mejía Castelazo. Votó a favor de
    mantener el objetivo para la Tasa de Interés
    Interbancaria a un día en un nivel de 8.50% Jonathan
    Ernest Heath Constable.
  5. OPINIONES/VOTOS DISIDENTES
    Voto. Jonathan Ernest Heath Constable
    La trayectoria al alza de la inflación, sus niveles fuera
    del rango de volatilidad y el deterioro en el balance
    de riesgos han agotado el espacio para la
    recalibración predeterminada de la postura
    monetaria. El ajuste realizado en esta decisión pone
    en riesgo el mantenimiento de una postura
    monetaria lo suficientemente restrictiva, dado que lo
    acerca al umbral superior de la zona de neutralidad.
    En este último año se ha destacado que había
    espacio para disminuir la tasa objetivo y aun
    permanecer en la zona restrictiva, elemento
    necesario para la convergencia planteada. Sin
    embargo, ya se agotó este espacio y corremos el
    peligro de tener ahora una tasa real ex ante que no
    es compatible con el proceso de desinflación aún
    pendiente. Con esta decisión se manda un mensaje
    de complacencia en detrimento de nuestro
    compromiso con el objetivo inflacionario y nos resta
    credibilidad, especialmente ahora cuando la
    trayectoria del pronóstico no se está cumpliendo. En
    esta nueva fase de presiones inflacionarias, que no
    queda claro que sean temporales, es imperativo
    mandar un mensaje consistente de firmeza, tanto en
    la guía como mediante nuestras acciones, de que se
    hará todo lo posible por contener dichas presiones.
    12
    ANEXO
    La información presentada en este Anexo fue
    elaborada para esta sesión por las Direcciones
    Generales de Investigación Económica y de
    Operaciones de Banca Central, ambas del Banco de
    México, y no necesariamente refleja las
    consideraciones de los miembros de la Junta de
    Gobierno respecto de su decisión de política
    monetaria.
    A.1. Condiciones externas
    A.1.1. Actividad económica mundial
    Durante el segundo trimestre de 2025, la actividad
    económica global se habría expandido a un ritmo
    similar al observado en el trimestre anterior. El grupo
    de economías avanzadas habría crecido a una tasa
    mayor en relación con el primer trimestre, apoyado
    por un repunte de Estados Unidos. En cambio, para
    el grupo de economías emergentes se prevé un
    desempeño menor respecto del trimestre anterior.
    Los índices de gerentes de compras de mayo
    sugieren que el sector manufacturero en las
    economías avanzadas continuaría mostrando atonía
    y que se observaría una contracción de este sector
    en el grupo de las emergentes (Gráfica 1). Dichos
    índices siguen apuntando a una moderación en la
    expansión del sector servicios en las economías
    avanzadas.
    En abril, los indicadores disponibles de comercio
    mundial de mercancías retrocedieron respecto del
    mes previo, luego de haber registrado un avance
    considerable en el primer trimestre del año. El
    panorama del comercio mundial siguió resintiendo
    una elevada incertidumbre ante el entorno de
    tensiones comerciales. En lo que va del año, la
    administración estadounidense ha anunciado una
    serie de medidas arancelarias de alcance global.
    Algunas de estas fueron pausadas o mitigadas
    temporalmente mientras se llevan a cabo
    negociaciones entre Estados Unidos y sus
    principales socios comerciales. Ello contribuyó a
    cierto alivio de las tensiones comerciales, luego de

 Nota: En la versión electrónica de este documento se puede
obtener la información que permite generar todas las gráficas y
tablas que contiene dando clic sobre ellas, con excepción de
aquella que no es producida ni elaborada por el Banco de México.
La información reportada abarca el periodo comprendido entre el
cierre de mercados del miércoles previo al anuncio de política
monetaria anterior y el cierre de mercados del miércoles previo al
anuncio actual.
que estas alcanzaran su punto más álgido en abril.
Sin embargo, desde la última decisión de política
monetaria en México, la administración
estadounidense duplicó los aranceles sobre las
importaciones globales del aluminio y del acero al
incrementarlos de 25 a 50%.1 Entre los riesgos
globales destacan el escalamiento de las tensiones
comerciales y el agravamiento de los conflictos
geopolíticos, con posibles impactos en la inflación,
la actividad económica y la volatilidad de los
mercados financieros.
Gráfica 1
Índice de gerentes de compras de producción
y actividad para economías avanzadas,
economías emergentes y global
Índice de difusión, a.e.1/
a. e./ Cifras con ajuste estacional.
1/ El índice varía entre 0 y 100 puntos. Una lectura por encima de 50 puntos
indica una expansión y por debajo de 50 sugiere una contracción. Una
lectura igual a 50 puntos señala que no se mostró cambio.
Fuente: IHS Markit.
En Estados Unidos, los indicadores disponibles
sugieren que la actividad económica habría
repuntado en el segundo trimestre del año, tras
contraerse 0.1% a tasa trimestral ajustada por
estacionalidad durante el primer trimestre
(Gráfica 2).2 Dicho aumento habría reflejado, en
gran medida, una contribución positiva de las
exportaciones netas, ante una caída de las
importaciones, después de las compras anticipadas
a la imposición de aranceles que se dieron en meses
1 La excepción para esta medida fue Reino Unido. Los aranceles
a las importaciones de acero y aluminio provenientes de ese país
se mantendrán en 25%, aunque podrían modificarse o
establecerse cuotas a partir del 9 de julio de 2025, dependiendo
de los acuerdos alcanzados entre ambos países.
2 Expresada como tasa trimestral anualizada y ajustada por
estacionalidad, la variación del PIB de Estados Unidos fue de
-0.2% en el primer trimestre de 2025.
40
42
44
46
48
50
52
54
56
58
60
62
E
2021
A J O E
2022
A J O E
2023
A J O E
2024
A J O E
2025
A
Manufacturas avanzadas
Servicios avanzadas Manufacturas emergentes
Servicios emergentes Manufacturas global
Servicios global
Mayo
13
previos. Por su parte, el crecimiento del agregado de
los componentes de las ventas internas privadas
habría registrado un crecimiento ligeramente inferior
al observado en el trimestre anterior.3
Gráfica 2
EUA: PIB real y sus componentes
Variación trimestral en por ciento y
contribuciones en puntos porcentuales, a. e.
a. e. / Cifras con ajuste estacional.
*/ Corresponde a la segunda estimación del PIB.
Nota: El área sombreada hace referencia a los pronósticos del GDPNow
de la Reserva Federal de Atlanta al 18 de junio.
Fuente: Bureau of Economic Analysis (BEA) y Banco de la Reserva Federal
de Atlanta.
En mayo, la producción industrial en Estados Unidos
se contrajo 0.2% a tasa mensual ajustada por
estacionalidad, tras haber registrado un incremento
de 0.1% en abril. Esta contracción se explicó
principalmente por una caída de 2.9% en el rubro de
generación de electricidad y gas, mientras que tanto
la manufactura como la minería registraron un
aumento de 0.1%. Los índices de gerentes de
compras de junio sugieren que la producción
manufacturera habría seguido mostrando atonía.
En Estados Unidos, el mercado laboral siguió sólido
y en general en condiciones cercanas al equilibrio.
En mayo, la nómina no agrícola registró una
generación de 139 mil nuevas plazas, nivel cercano
al promedio de 2019. La tasa de desempleo se
mantuvo en niveles bajos al ubicarse en 4.2% por
tercer mes consecutivo. El número de plazas
vacantes aumentó de 7.2 millones en marzo a 7.4
millones en abril. Por su parte, desde la última
decisión de política monetaria en México las
solicitudes iniciales del seguro de desempleo
exhibieron un incremento. Asimismo, las solicitudes.

https://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/minutas-de-las-decisiones-de-politica-monetaria/%7BA354B917-F0F6-E4BE-CA35-B1F77AC37840%7D.pdf

Banco de México