- LUGAR, FECHA Y ASISTENTES
1.1. Lugar: Reunión celebrada por enlaces virtuales.
1.2. Fecha de la sesión de la Junta de Gobierno:
25 de junio de 2025.
1.3. Asistentes:
•Victoria Rodríguez Ceja, Gobernadora.
•Galia Borja Gómez, Subgobernadora.
•José Gabriel Cuadra García, Subgobernador.
•Jonathan Ernest Heath Constable, Subgobernador.
•Omar Mejía Castelazo, Subgobernador.
•Edgar Abraham Amador Zamora, Secretario de
Hacienda y Crédito Público.
•María Elena Méndez Sánchez, Secretaria de la
Junta de Gobierno.
Se hace constar que, en fechas anteriores a la
celebración de esta sesión, se desarrollaron trabajos
preliminares en los que se analizó el entorno
económico y financiero, así como la evolución de la
inflación, sus determinantes y perspectivas (ver
anexo). - ANÁLISIS Y MOTIVACIÓN DE LOS VOTOS DE
LOS MIEMBROS DE LA JUNTA DE GOBIERNO
Entorno Externo
Algunos comentaron que desde la última reunión el
entorno externo se ha caracterizado por una
disminución de la incertidumbre sobre la política
comercial en el nivel global. Uno mencionó que esta
reducción se explica por la perspectiva de que los
países alcancen acuerdos de reducción de
aranceles. Añadió que el choque negativo sobre la
demanda agregada global derivado del aumento en
la incertidumbre parece estar estabilizándose. No
obstante, otro detalló que la incertidumbre comercial
continúa siendo elevada. La mayoría indicó que
ante el entorno de tensiones comerciales se
anticipa una desaceleración económica mundial
para este año y el próximo respecto de 2024.
Algunos observaron que ahora se prevé una
desaceleración más moderada comparada con lo
que se anticipaba en abril. Uno externó que continúa
esperándose una desaceleración a pesar de la
moderación en la incertidumbre comercial, lo que
refleja el sesgo negativo que prevalece en el balance
de riesgos para el crecimiento global. Por su parte,
otro apuntó que aunque en el inicio del año se
destacaba la resiliencia de la economía
estadounidense el panorama cambió de forma que
se revisaron a la baja las previsiones para 2025.
Agregó que se espera una expansión moderada de
la actividad de ese país.
La mayoría mencionó que se estima que durante
el segundo trimestre de 2025 la actividad
económica global se habría expandido a un ritmo
similar al observado en el trimestre anterior. Uno
puntualizó que este seguiría por debajo del
observado en el último trimestre de 2024. Algunos
destacaron que en el margen se espera una mayor
tasa de expansión de las economías avanzadas en
el segundo trimestre de 2025 respecto del primero,
mientras que para las emergentes se espera una
moderación en ese mismo periodo. Señalaron que el
aumento del crecimiento previsto en las avanzadas
estaría impulsado principalmente por el repunte
esperado de la economía de Estados Unidos en el
segundo trimestre del año. No obstante, algunos
precisaron que dicho repunte respondería
principalmente a la disminución prevista de las
importaciones relativa al primer trimestre. En cuanto
al consumo privado de dicha economía, externaron
que la información reciente apunta a que continuó
desacelerándose. Sin embargo, uno mencionó que
el incremento en el ingreso disponible de las familias
por mayores transferencias gubernamentales, que
se espera sean de carácter temporal, podría brindar
cierto soporte al consumo privado en el corto plazo.
Sobre los mercados laborales de las principales
economías avanzadas, otro subrayó que estos han
seguido exhibiendo solidez. No obstante, la
mayoría agregó que se observan señales de
desaceleración de este mercado, en particular en
Estados Unidos. Sobre las economías emergentes,
uno resaltó que su desaceleración respondería en
buena medida a la expectativa de que China
mantenga un menor ritmo de crecimiento durante el
segundo trimestre, como reflejo del menor
dinamismo del sector externo. Por su parte, otro
notó que la actividad sectorial en las economías
emergentes muestra señales mixtas, pues se
observa debilidad en el sector manufacturero y cierta
estabilidad en los servicios.
La mayoría comentó que en las principales
economías avanzadas la inflación general
disminuyó en sus últimas lecturas, tras los
aumentos que mostró en el principio de año.
Algunos indicaron que esta se ubica en niveles
cercanos o incluso por debajo de los objetivos de sus
respectivos bancos centrales. Precisaron que dicha
disminución obedeció principalmente a la caída de
los precios de los energéticos. Uno añadió que a
pesar de las tensiones geopolíticas indicadores que
miden las presiones sobre las cadenas de suministro
se han mantenido en niveles congruentes con sus
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promedios históricos. La mayoría consideró que en
las economías avanzadas la inflación
subyacente aún enfrenta presiones. Uno destacó
que dicha inflación presenta incrementos en los
rubros de bienes alimenticios, mientras que en los
servicios esta continúa mostrando disminuciones
graduales. Otro observó que la inflación de bienes
dentro de la inflación subyacente ha aumentado en
el nivel global. Uno externó que la inflación
subyacente en las economías avanzadas aún tiene
camino por recorrer para situarse en niveles
congruentes con los objetivos de los bancos
centrales, aunque se mantiene en niveles bajos.
Respecto de la inflación en Estados Unidos, otro
mencionó que la general medida por el índice de
precios al consumidor aumentó entre abril y mayo
impulsada por mayores precios en alimentos. No
obstante, uno notó que esta y la calculada a partir
del deflactor del gasto en consumo personal
resultaron por debajo de lo anticipado por el mercado
en su última lectura. Algunos agregaron que el
componente subyacente se mantuvo estable.
Indicaron que los efectos de las medidas
comerciales aún no se reflejan en los precios al
consumidor de ese país. Sin embargo, agregaron
que los analistas prevén que los efectos se observen
en los próximos trimestres. Al respecto, uno
comentó que los analistas también estiman que los
efectos sobre la inflación se desvanecerían durante
el transcurso de 2026. Apuntó que se prevé que en
la mayoría de las economías, tanto avanzadas como
emergentes, la inflación converja a los objetivos de
los bancos centrales hacia finales de 2025 o en el
transcurso de 2026. Externó que, lo anterior, ya
considerando que ese proceso pudiera retrasarse
por los efectos de las medidas proteccionistas en el
nivel global. En relación con las economías
emergentes, algunos subrayaron que la inflación
general ha exhibido disminuciones respecto de
finales de 2024. No obstante, uno afirmó que se han
observado repuntes en lecturas recientes. En cuanto
al comportamiento de la subyacente en estas
economías, algunos señalaron que ha sido
heterogéneo.
La mayoría apuntó que en su última decisión la
Reserva Federal mantuvo sin cambio su tasa de
referencia. Añadió que su presidente afirmó que
con la postura monetaria actual están bien
posicionados para esperar y observar la
evolución de los determinantes de la inflación,
dado el contexto actual de incertidumbre
comercial. Uno indicó que además destacó que el
efecto y duración de las tarifas sobre los precios es
aún incierto. Mencionó que su comunicado continuó
reiterando que se mantienen atentos a los riesgos
para ambos lados de su mandato dual. Agregó que
dicho banco central enfatizó que la incertidumbre ha
disminuido, pero aún permanece elevada. Otro
comentó que la tasa objetivo de los fondos federales
se mantuvo sin modificación por cuarta vez
consecutiva y que dicho instituto central ha reiterado
su llamado a la paciencia antes de proceder con
mayores ajustes a su tasa objetivo. Algunos
coincidieron en que la actualización de las
proyecciones de dicha institución muestra un
entorno complejo de mayor inflación y menor
actividad económica. La mayoría señaló que se
continúa esperando que la Reserva Federal lleve
a cabo dos reducciones de 25 puntos base al
rango objetivo de la tasa de fondos federales en
lo que resta de 2025. Uno agregó que ello
representa una guía más clara sobre su conducción
de la política monetaria durante la segunda mitad del
año. Otro resaltó que para 2026 se anticipa una
reducción adicional. Sin embargo, uno puntualizó
que el presidente de la institución afirmó que no hay
una convicción elevada sobre la trayectoria futura de
la tasa de referencia.
Sobre las decisiones de los bancos centrales de
otras economías avanzadas, algunos comentaron
que el Banco Central Europeo disminuyó sus tasas
de referencia en 25 puntos base. Uno puntualizó que
dicha Institución lleva acumuladas ocho reducciones
desde junio del año pasado. Detalló que su
presidenta afirmó que con esta última alcanzaron un
nivel adecuado para hacer frente a las condiciones
inciertas a las que se enfrentan. Otro agregó que los
bancos centrales de Australia, Nueva Zelanda,
Suecia y Suiza efectuaron una disminución de la
misma magnitud. Algunos indicaron que otros
institutos centrales de las principales economías
avanzadas decidieron mantener sin cambio sus
tasas objetivo. Algunos señalaron que se espera
que la fase de relajamiento monetario continúe,
aunque a un ritmo más gradual. La mayoría explicó
que varios de estos bancos centrales ya han
llevado su postura monetaria a niveles cercanos
al terreno neutral. Algunos apuntaron que la
comunicación de estas instituciones continúa
mostrando cautela ante la incertidumbre
prevaleciente. Uno argumentó que esto refleja el
deterioro de las perspectivas para la actividad
económica tanto en el nivel global como en sus
respectivas economías. Observó que las
implicaciones para la inflación siguen siendo
inciertas aunque en la mayoría de los casos se prevé
que sean de corta duración. Respecto de las
economías emergentes, otro sostuvo que la
evolución de la política monetaria ha sido más
heterogénea, en función de la dinámica interna.
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La mayoría resaltó que los mercados financieros
internacionales continuaron mostrando
volatilidad ante la incertidumbre prevaleciente en
materia comercial y el desenvolvimiento de las
tensiones geopolíticas. Uno añadió que la
discusión del paquete fiscal en Estados Unidos
también contribuyó a este desempeño. No obstante,
algunos comentaron que, en cambio, la
reanudación de las negociaciones comerciales entre
Estados Unidos y China contribuyó a disminuir
significativamente la volatilidad. La mayoría
coincidió en que los índices accionarios
estadounidenses presentaron cierta
recuperación. Respecto de los mercados de
renta fija, mencionó que las tasas de interés
gubernamentales de las principales economías
avanzadas registraron variaciones moderadas.
Uno indicó que las variaciones al alza fueron más
notorias para el largo plazo. Todos señalaron que
el dólar estadounidense presentó una
depreciación generalizada frente a otras divisas
en el contexto de la incertidumbre comercial.
Uno agregó que esta depreciación ha sido en
promedio más marcada frente a monedas de
economías avanzadas que frente a las de
economías emergentes. Apuntó que el
posicionamiento especulativo muestra un menor
apetito por dólares y que se percibe que hacia
delante la depreciación del dólar podría continuar.
Mencionó que el precio del oro presenta una
tendencia ascendente debido a su demanda como
activo de refugio. En este sentido, otro explicó que
se han observado cambios en la reacción de los
mercados financieros ante episodios de aversión al
riesgo. Destacó que ahora ha ocurrido que las tasas
de interés en Estados Unidos han aumentado y el
dólar se ha depreciado.
Actividad Económica en México
Algunos apuntaron que en abril la actividad
económica se expandió. Uno comentó que el dato
de ese mes estuvo por encima de la estimación
oportuna y de lo esperado por analistas. Agregó que
la tasa anual del IGAE ajustada por estacionalidad
experimentó su mayor crecimiento de los últimos
ocho meses y se ubicó por arriba del promedio del
primer trimestre del año. No obstante, añadió que la
tasa anual en el acumulado del año es inferior que la
tasa anual para el mismo periodo del año anterior, lo
que evidencia el proceso de desaceleración que se
está experimentando. En este contexto, algunos
indicaron que la economía se encuentra en una
etapa de atonía. Uno destacó que la debilidad refleja
los efectos de la incertidumbre comercial. Otro
consideró que el entorno externo continúa
presentando retos que se añaden a la complejidad
del panorama económico nacional. Algunos
señalaron que persisten condiciones de holgura ante
la debilidad de la actividad económica y que la
brecha del producto se ha ampliado en terreno
negativo.
La mayoría observó que la actividad industrial
mantuvo un débil desempeño en el inicio del
segundo trimestre. Apuntó que en abril continuó
la atonía en las manufacturas. Uno señaló el
menor dinamismo del componente de equipo de
transporte. Otro añadió que el sector de la
construcción exhibe una tendencia decreciente
desde finales de 2023. Uno agregó que la minería
siguió presentando una trayectoria a la baja. La
mayoría indicó que los servicios mostraron
cierto repunte en ese mismo mes. Algunos
opinaron que no obstante mantienen una tendencia
de desaceleración. La mayoría destacó que
presentan heterogeneidad en su interior. Por su
parte, uno externó que las actividades primarias
mostraron un retroceso en abril.
Respecto de la demanda agregada, la mayoría
advirtió que ligó dos trimestres consecutivos de
contracción. Todos coincidieron en que su
comportamiento se explicó por disminuciones
en el consumo y la inversión. Algunos
puntualizaron que la contracción fue mucho más
acentuada en la inversión que en el consumo. Uno
agregó que el entorno de elevada incertidumbre
pudiera estar influyendo en la moderación del gasto
interno. La mayoría indicó que en el interior del
consumo se observó una desaceleración en el de
bienes. Uno especificó que la caída en este
componente se explicó por la disminución en el
gasto en bienes no duraderos. Argumentó que
algunos de estos tienen una baja elasticidad precio
de la demanda y su consumo tiende a suavizarse
sobre el tiempo. Algunos mencionaron la
desaceleración en el consumo de servicios. Uno
recordó que durante 2023 dicho consumo fue
particularmente dinámico. Todos hicieron notar
que persistió la tendencia a la baja de la
inversión fija bruta. Uno resaltó que la contracción
del primer trimestre de este año en ese rubro es la
mayor registrada en el periodo pospandemia. Otro
puntualizó que ello fue reflejo de las tendencias a la
baja tanto de la inversión pública como privada.
Detalló que la marcada atonía que persiste en la
construcción es derivada de la caída en la inversión
no residencial. Agregó que la inversión en
maquinaria y equipo hiló su cuarto descenso
mensual consecutivo. En cuanto a la demanda
externa, la mayoría sostuvo que las
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exportaciones manufactureras continuaron su
expansión en lo que va del año. Algunos
subrayaron el dinamismo que han seguido
mostrando las exportaciones no automotrices. Uno
opinó que este desempeño podría estar relacionado
con un aumento precautorio de la demanda por
productos mexicanos en Estados Unidos ante la
previsión de mayores restricciones al comercio. Otro
comentó que, en cambio, las automotrices se han
contraído.
Algunos prevén que la debilidad de la actividad
económica prevalezca durante el horizonte de
pronóstico. Uno externó que para 2025 se anticipa
un estancamiento o incluso una ligera contracción.
Explicó que en el resto del año se espera que el
gasto doméstico exhiba atonía. Algunos
mencionaron que se anticipa que la brecha del
producto siga ampliándose en terreno claramente
negativo. La mayoría indicó que el balance de
riesgos para la actividad continúa sesgado a la
baja. Uno consideró que los pronósticos de
crecimiento de la economía mexicana siguen
estando sujetos a significativos riesgos a la baja.
Algunos coincidieron en que entre los principales
riesgos destaca una intensificación del ambiente de
incertidumbre global derivado de la persistencia en
las tensiones comerciales y un escalamiento de los
conflictos geopolíticos. Uno apuntó que el contexto
actual requiere ser cautelosos en la elaboración de
las proyecciones.
Algunos destacaron las señales de enfriamiento del
mercado laboral. La mayoría mencionó que la
población ocupada siguió moderándose. Uno
argumentó que se ubicó en niveles inferiores a los
de mediados de 2024 y con trayectoria a la baja.
Otro comentó que el crecimiento del empleo formal
se ha desacelerado. Notó los menores niveles del
mismo en los sectores secundario y de servicios.
Uno apuntó que la creación de los puestos de
trabajo afiliados al IMSS durante mayo fue la más
baja desde enero de 2010. Algunos advirtieron que
la tasa de participación laboral continuó con su
tendencia a la baja. Comentaron que, en
consecuencia, a pesar de la reducción en la
ocupación, la tasa de desocupación permaneció en
niveles bajos. Uno observó que la tasa de
informalidad se ha incrementado en el margen. La
mayoría resaltó que el crecimiento de los
salarios se ha moderado. Uno agregó que la
variación nominal anual en mayo fue de 7.6% que, si
bien es menor que lo observado en años recientes,
aún se sitúa por encima de su promedio histórico.
Algunos especificaron que la masa salarial sigue
desacelerándose debido a revisiones salariales más
acotadas y menor dinamismo en la creación de
empleo.
Inflación en México
La mayoría señaló que la inflación general se
incrementó de 3.93 a 4.51% entre abril y la
primera quincena de junio. Externó que el
incremento reciente en la inflación general reflejó
aumentos tanto del componente subyacente
como del no subyacente, con una mayor
contribución de este último. Uno mencionó que
después de que en enero de 2025 registrara un
mínimo de los últimos cuatro años, la inflación
general ha mostrado una trayectoria al alza. Notó
que ha acumulado tres quincenas consecutivas por
encima del rango de variabilidad. Por su parte, otro
destacó que las inflaciones general y subyacente se
encuentran en niveles inferiores a los registrados
durante el episodio inflacionario de la pandemia,
reflejando el avance en el proceso de desinflación.
Uno agregó que entre la segunda quincena de mayo
y la primera quincena de junio se observó un
decremento de la inflación general, lo que podría
sugerir que algunas presiones han comenzado a
desvanecerse.
En lo que respecta a la inflación subyacente,
todos notaron que esta aumentó desde la última
decisión, ubicándose en 4.20% en la primera
quincena de junio. Algunos resaltaron que
recientemente se ha ubicado por encima del límite
superior del intervalo de variabilidad. Uno indicó que
sus últimas lecturas estuvieron por arriba de lo
anticipado por analistas y el Banco Central. Otro
consideró que la inflación subyacente ha venido
consolidando una tendencia al alza. Detalló que con
su lectura más reciente acumula seis incrementos
quincenales consecutivos. Destacó también que el
promedio móvil de tres meses de la variación
mensual anualizada ajustada por estacionalidad
acumula seis meses en aumento desde sus niveles
mínimos alcanzados en noviembre de 2024 y se
ubica de nuevo por encima de su promedio previo a
la pandemia. Manifestó que el incremento en la
inflación subyacente es generalizado y no se
concentra en unos cuantos productos. Asimismo,
aseveró que el indicador de media truncada de este
componente se mantiene al alza desde noviembre
pasado. Notó que la inflación subyacente
fundamental, que es más susceptible a las
condiciones cíclicas, se sitúa muy por encima de su
promedio prepandémico. Uno atribuyó el repunte en
la inflación subyacente a factores como los
aumentos en referencias internacionales, el traspaso
del tipo de cambio, y la normalización de las
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variaciones de precios de mercancías. Respecto de
esta reversión a la media, agregó que, si se busca
que la inflación subyacente se ubique por debajo de
su promedio histórico, se requiere que sus
componentes o algunos de ellos se sitúen por debajo
de su media histórica.
La mayoría sostuvo que el incremento en la
inflación de mercancías ha más que compensado
la reducción en la inflación de servicios. Algunos
comentaron que en la primera quincena de junio la
inflación de mercancías se ubicó en 3.84%, mientras
que la de servicios en 4.61%. Uno mencionó que
desde la segunda quincena de noviembre, cuando la
inflación de mercancías alcanzó su mínimo de 2.3%,
esta ha registrado un incremento de 152 puntos
base, mientras que la de servicios se ha reducido
solamente 34 puntos base. Externó que
considerando la ponderación que tienen estos
subcomponentes en la inflación subyacente, la
inflación de servicios debió haber disminuido al
menos 111 puntos adicionales para compensar el
incremento observado en la de mercancías.
La mayoría resaltó que la inflación de mercancías
no alimenticias se ha venido incrementando
después de haber alcanzado niveles
históricamente bajos a finales del año previo.
Uno aseveró que se podría estar dando un proceso
de normalización y reversión a la media. Otro acotó
que las variaciones anuales de este subíndice se
mantienen por debajo del 3%. Algunos añadieron
que se observa un comportamiento heterogéneo
entre los distintos rubros del subíndice de
mercancías no alimenticias y no un incremento
generalizado. Uno resaltó que mientras que se han
dado alzas en los productos para higiene y cuidado
personal y los artículos para la limpieza del hogar,
otros rubros se han mantenido relativamente
estables. Enlistó, entre estos últimos, los de ropa,
calzado y accesorios, al igual que muebles y
aparatos domésticos, los cuales pesan alrededor de
30% en el subíndice. Otro destacó que más del 40%
de los genéricos en mercancías no alimenticias
presenta un incremento mensual anualizado y
ajustado por estacionalidad superior al 5%. Uno
manifestó que la depreciación cambiaria observada
desde mediados de 2024 puede estar incidiendo en
los precios de diversas mercancías. Afirmó que ello
puede ocurrir en mayor o menor medida
dependiendo de los factores de oferta y de demanda
prevalecientes en cada mercado. Entre los factores
de oferta destacó la proporción de insumos
importados en los costos de producción y entre los
de demanda la elasticidad ingreso. Expresó que en
el nivel global la inflación de bienes subyacentes
también ha aumentado, como ha sido el caso de
Japón, Canadá y Estados Unidos.
La mayoría se refirió al aumento reciente en la
inflación de mercancías alimenticias. Uno precisó
que la inflación de este subíndice se ubicó en 4.82%
en la primera quincena de junio. La mayoría
atribuyó dicho incremento, en parte, a efectos
indirectos del choque en los productos
pecuarios sobre diversos alimentos procesados.
Algunos puntualizaron que entre los rubros más
relacionados con los productos pecuarios se
encuentran los genéricos de embutidos, carnes
procesadas y productos lácteos, los cuales pesan
alrededor de 20% en el subíndice. Uno sostuvo que
el repunte en la inflación de mercancías alimenticias
obedece, primordialmente, al efecto de mayores
costos asociados con incrementos en referencias
internacionales. Indicó que el rubro de los embutidos
se ha visto afectado por los elevados precios de la
carne de cerdo en el nivel global. Otro alertó que
más de dos terceras partes de los genéricos del
subíndice de mercancías alimenticias presentan un
incremento mensual anualizado y ajustado por
estacionalidad superior al 5%. Uno añadió que se
observa un aumento en la inflación de alimentos, que
incluye a los alimentos procesados, en diversas
economías, lo cual sugiere que se trata de un
fenómeno global.
En lo que respecta a la inflación de servicios, la
mayoría coincidió en que su descenso se ha
ralentizado. Uno sostuvo que más del 60% de los
genéricos que constituyen el subíndice de servicios
está creciendo a tasas mensuales anualizadas por
encima del 5%. Por su parte, otro enfatizó que, a
pesar de repuntes recientes, la inflación de servicios
se sigue ubicando en niveles menores que los del
año pasado y acumula 9 meses por debajo de 5%.
Uno señaló que la inflación de servicios depende
principalmente de factores internos como la actividad
económica y las condiciones del mercado laboral.
Recordó que en el contexto de una economía
dinámica en 2023 la inflación de servicios se
mantuvo persistente en niveles superiores al 5%.
Manifestó que el enfriamiento posterior de la
economía contribuyó a que dicho subíndice
comenzara a disminuir en la segunda mitad del año
pasado. Concluyó que el estancamiento de la
economía en 2025 implica menores presiones sobre
los precios de los servicios.
La mayoría destacó que la ralentización del
descenso de la inflación de servicios se explica,
en parte, por presiones en los precios de los
servicios de alimentación. Uno puntualizó que la
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inflación de servicios de alimentación permanece en
niveles elevados y superiores a su promedio
histórico, si bien exhibe un nivel inferior al máximo
de doble dígito alcanzado en 2022. Algunos
atribuyeron parte de estas presiones al efecto del
incremento en los precios de los productos
pecuarios. Uno notó que, considerando la
proporción de estos servicios afectados por los
productos pecuarios, el peso de las mercancías
alimenticias que son afectadas indirectamente, así
como el que los productos pecuarios tienen
directamente en el índice general, en su conjunto se
llega a un peso de alrededor del 15% en la canasta
general. Externó que el repunte reciente en la
inflación del rubro de servicios distintos de vivienda
y educación se explica también por factores
temporales, como efectos calendario que afectan los
servicios turísticos y el retiro de algunas ofertas que
afectan los servicios de entretenimiento. Por su
parte, otro aseveró que otros rubros en el interior de
la inflación de servicios han mostrado un progreso
relevante. Algunos coincidieron en que la inflación
de vivienda exhibe señales claras de moderación.
Uno apuntó que esta pasó de 4.01 en diciembre de
2024 a 3.49% en su última lectura, lo cual es
bienvenido dado el peso significativo que tiene en la
inflación subyacente. Recordó que los principales
determinantes de este componente son la actividad
económica, las condiciones del mercado laboral y la
inflación rezagada. Mencionó que se prevé que la
inflación de vivienda siga disminuyendo ante el
debilitamiento de la actividad económica y el
mercado laboral y dado que ya no se enfrentan los
niveles elevados de inflación general de años
previos.
La mayoría notó que la inflación no subyacente
ha aumentado respecto de su nivel de inicios del
año. Uno recordó que este componente es volátil.
Algunos destacaron que continúa en niveles
elevados, pese a una reciente reducción,
ubicándose en 5.25% en la primera quincena de
junio. La mayoría atribuyó el aumento más
reciente al incremento significativo en la
inflación de productos pecuarios. Uno puntualizó
que este rubro registró una inflación de 11.86% en
su última lectura. Otro mencionó que una inflación
de doble dígito en pecuarios no se había visto desde
el episodio de la pandemia. Uno destacó, en
particular, los aumentos en los precios del pollo y en
los de la carne de res. La mayoría detalló que el
choque de oferta mencionado tiene su origen en
condiciones climáticas y sanitarias adversas y se
ve reflejado en incrementos en diversas
referencias internacionales. Uno agregó a estos
factores el aumento en el precio de los granos de uso
pecuario. Otro enfatizó las condiciones de sequía,
tanto internas como externas, que han afectado al
ganado bovino. En cuanto a otros elementos de la
inflación no subyacente, uno señaló que los precios
de las frutas y verduras continúan mostrando
variaciones anuales negativas, al ubicarse
en -1.72% en la primera quincena de junio. Externó
que la inflación de energéticos es actualmente
menor que la observada la mayor parte del año
pasado.
Algunos destacaron que las expectativas de
inflación de mediano y largo plazos se mantuvieron
estables. Opinaron que estas han preservado su
anclaje. Sin embargo, uno puntualizó que han
mostrado resistencia a disminuir del nivel de 3.60%.
Algunos indicaron que las expectativas de inflación
de corto plazo registraron movimientos mixtos.
Detallaron que las expectativas para el cierre de
2025 se incrementaron, mientras que las de 2026
mostraron movimientos ligeros al alza. Por su parte,
apuntaron que las correspondientes a los próximos
12 meses registraron ajustes a la baja. En este
sentido, uno consideró que el comportamiento de las
expectativas de inflación es congruente con la
previsión de que el aumento reciente de la inflación
es temporal. Algunos enfatizaron que la prima por
riesgo inflacionario a 10 años se incrementó, aunque
aún se mantiene por debajo de su promedio
histórico. Uno señaló que este aumento provocó un
incremento en la compensación por inflación y riesgo
inflacionario.
Algunos mencionaron que los pronósticos de
inflación general se ajustaron al alza ante revisiones
de la subyacente y de la no subyacente. Uno
consideró que haber revisado al alza el pronóstico
nuevamente para los próximos trimestres por tercera
ocasión consecutiva refleja los retos en su
elaboración. Otro comentó que las revisiones a la
subyacente en sus trayectorias trimestrales
desestacionalizadas anualizadas se realizaron para
el segundo y tercer trimestre del año, y que no se
anticipa una aceleración en el cuarto trimestre
respecto de lo previsto anteriormente. Agregó que
este ajuste en el pronóstico obedece, en buena
medida, a los efectos del choque en bienes
pecuarios, y que ello tendrá algunos efectos base en
las lecturas anuales hacia delante. Uno señaló que
se continúa anticipando que la inflación general
converja a su objetivo en el tercer trimestre de 2026,
mientras que la subyacente alcanzaría 3% en ese
mismo trimestre. La mayoría indicó el buen
comportamiento de los determinantes de la
inflación de mediano plazo, los cuales apuntan a
que las presiones que se están resintiendo no
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serán sostenidas. Al respecto, mencionó la
holgura en la economía, la apreciación de la
moneda nacional y el anclaje de las expectativas
de inflación. Uno agregó la postura monetaria
restrictiva prevaleciente. Asimismo, indicó que el
cambio en precios relativos de los productos
pecuarios y sus efectos directos no tendrían un
efecto sostenido. Otro añadió la moderación en el
mercado laboral y las menores tasas de crecimiento
de los salarios.
Algunos consideraron que el balance de riesgos
respecto de la trayectoria prevista para la inflación
en el horizonte de pronóstico mantiene un sesgo al
alza. Uno señaló que dicho sesgo es menos
pronunciado que el enfrentado entre 2021 y 2024.
Agregó que persisten riesgos en ambos lados del
balance. Otro sostuvo que el balance se ha
deteriorado por lo que su sesgo al alza se ha
incrementado.
Respecto de los riesgos al alza para la inflación,
la mayoría mencionó la posibilidad de que los
choques de oferta puedan generar presiones
adicionales sobre los precios. Al respecto,
precisaron que algunos de estos choques
podrían estar asociados con condiciones
climatológicas adversas, como las que
recientemente han afectado a los bienes
pecuarios. Uno señaló que, si bien dichos choques
suelen afectar la dinámica de precios de forma
temporal, su impacto puede amplificarse cuando hay
una alta elasticidad cruzada de la demanda entre los
productos afectados. Otro alertó que el pronóstico
de la inflación no subyacente anticipa bajos niveles
difícilmente alcanzables. Adicionalmente resaltó
como riesgo al alza la persistencia de la inflación
subyacente debido a la aceleración de la inflación de
mercancías y la resistencia de la inflación de
servicios a reducirse. Subrayó que la previsión de
3.8% para la subyacente en el tercer trimestre
requiere que la inflación de servicios tenga una
variación mensual anualizada ajustada por
estacionalidad de 2%, menos de la mitad del
promedio de los últimos tres meses. Uno destacó
que, si bien el riesgo al alza de una depreciación
cambiaria derivado de las tensiones comerciales no
se ha materializado, bajo un régimen de flexibilidad
cambiaria en todo momento pueden presentarse
variaciones en el tipo de cambio en una dirección o
en la otra. Consideró que la depreciación
generalizada del dólar ante el efecto adverso de los
cambios en la política comercial sobre las
perspectivas para la economía estadounidense ha
contribuido a evitar la materialización de dicho
riesgo. En cuanto a los riesgos a la baja, la
mayoría destacó la posibilidad de una actividad
económica menor que la anticipada. Al respecto,
uno añadió como riesgo a la baja que la moderación
del mercado laboral y del crecimiento en los salarios
limiten la recuperación del consumo y ello incida en
la formación de precios.
Entorno Macrofinanciero
La mayoría notó que desde la última decisión de
política monetaria el peso mexicano continuó
apreciándose. Especificó que el tipo de cambio
se encuentra en niveles similares a los
observados a mediados de 2024. Señaló que esta
dinámica de la moneda nacional puede atribuirse
al debilitamiento generalizado del dólar. Algunos
agregaron que la apreciación obedeció también a
operaciones de acarreo que usan derivados
financieros como contratos adelantados de divisas.
Uno opinó que la utilización de estas estrategias,
que son de corto plazo, explica que la moneda
nacional se haya apreciado aun cuando no se hayan
registrado flujos de entrada de no residentes a
valores denominados en pesos mexicanos. Algunos
enfatizaron que la fortaleza de la moneda nacional
responde igualmente a un trato relativamente más
favorable de Estados Unidos hacia México en
materia comercial. Algunos observaron que la
apreciación del peso ocurrió a pesar de la volatilidad
en los mercados internacionales. Uno mencionó
que, a pesar de esta volatilidad, las condiciones de
operación mostraron una ligera mejoría, alcanzando
niveles similares a los observados en mayo de 2024.
Algunos asociaron la apreciación del peso en ese
contexto con la dinámica distinta que han seguido los
activos en dólares ante cambios en la aversión al
riesgo. Uno indicó que los flujos de capital hacia
activos financieros denominados en pesos se han
caracterizado por salidas de bonos M de corto plazo
por parte del sector externo, las cuales han sido
absorbidas por las Siefores y fondos de inversión
locales. Algunos comentaron que la apreciación de
la moneda nacional se puede atribuir también a los
sólidos fundamentos macroeconómicos del país en
comparación con otras economías emergentes. Uno
destacó que las cuentas externas son sostenibles.
Puntualizó que el déficit de cuenta corriente como
fracción del PIB es moderado.
Respecto del mercado de renta fija, la mayoría
apuntó que las tasas de interés de valores
gubernamentales disminuyeron para todos los
plazos. Algunos observaron que los movimientos
fueron acotados en los tramos medio y largo de la
curva, y mayores en la parte corta. Uno señaló que
la curva de rendimientos de instrumentos a tasa real
8
exhibió movimientos mixtos, con disminuciones en el
corto plazo y aumentos en la parte larga. En este
contexto, otro notó que el comportamiento de los
activos mexicanos podría sugerir una disminución en
las primas por riesgo soberano, las cuales se
encuentran en niveles similares a los observados en
agosto del año pasado.
Política Monetaria
La Junta de Gobierno juzgó oportuno continuar
con la calibración de la postura monetaria. Ello
considerando el comportamiento del tipo de
cambio, la debilidad de la actividad económica e
incluyendo el posible impacto de los cambios de
las políticas comerciales a nivel global. Tomando
en cuenta el actual panorama inflacionario y el
grado de restricción monetaria prevaleciente, la
Junta de Gobierno con la presencia de todos sus
miembros, decidió por mayoría reducir en 50
puntos base el objetivo para la Tasa de Interés
Interbancaria a un día a un nivel de 8.00%.
Hacia delante, la Junta de Gobierno valorará
recortes adicionales a la tasa de referencia.
Tomará en cuenta los efectos de todos los
determinantes de la inflación. Las acciones que
se implementen serán tales que la tasa de
referencia sea congruente, en todo momento,
con la trayectoria requerida para propiciar la
convergencia ordenada y sostenida de la
inflación general a la meta de 3% en el plazo
previsto. El Banco Central reafirma su
compromiso con su mandato prioritario y la
necesidad de perseverar en sus esfuerzos por
consolidar un entorno de inflación baja y estable.
Un miembro expuso los siguientes argumentos para
respaldar su votación y justificar que este sería el
último ajuste de 50 pb. Primero, indicó que, tras las
reducciones llevadas a cabo en el proceso de
calibración, incluyendo la que se propone en esta
decisión, el Banco de México se encuentra en una
mejor posición para atender ambos lados del
balance de riesgos para la inflación. Externó que se
ha reducido el grado de apretamiento monetario,
considerando que el mayor grado de holgura
contribuirá a la moderación de las presiones
inflacionarias. Agregó que así se ha facilitado el
ajuste de la economía al entorno de menor
crecimiento y menores presiones de demanda.
Añadió que, no obstante, se mantiene una postura
restrictiva que permite seguir haciendo frente a los
retos inflacionarios prevalecientes. Comentó que la
tasa real ex ante se ubicaría todavía holgadamente
por encima del intervalo de neutralidad. Segundo,
anotó que se debe seguir procurando que la
convergencia de la inflación a la meta sea eficiente.
Resaltó que la política monetaria se debe enfocar en
mantener el anclaje de las expectativas de inflación,
especialmente aquellas de mayor plazo. Mencionó
que el Banco de México ha permanecido vigilante,
especialmente ante el choque en los precios de los
pecuarios. Advirtió que no se tiene una postura
predefinida ni una actitud de tolerancia o indiferencia
con los niveles actuales de inflación o ante el
aumento reciente de esta, sino que las decisiones
son una respuesta adecuada en un régimen de
objetivos de inflación ante la coyuntura. Tercero,
comentó que la tendencia a la apreciación del peso
mexicano, impulsada en parte por la depreciación
generalizada del dólar estadounidense, otorga
espacio para la reducción propuesta. Juzgó que
factores cíclicos y estructurales pudieran estar
contribuyendo a una recomposición en los
portafolios de los inversionistas globales hacia
activos de otras economías. Cuarto, al respecto de
la postura monetaria relativa con Estados Unidos,
comentó que bajo el escenario en el que se espera
que continúe la tendencia del dólar estadounidense
hacia la depreciación el diferencial de tasas pudiera
cerrarse más allá de su promedio histórico,
permitiendo un mayor relajamiento de la postura
monetaria. Añadió que, en ese contexto debe leerse
con cautela la postura relativa, particularmente al
comparar el diferencial a través del tiempo.
Finalmente, juzgó que, en virtud de la postura
monetaria alcanzada, adecuada para atender
riesgos en ambos lados del balance para la inflación,
es conveniente comunicar que hacia delante se
adoptará un enfoque más gradual en el ciclo de
disminuciones, teniendo en consideración toda la
información relevante.
Otro miembro apuntó que la incertidumbre derivada
de la imposición de aranceles ha incidido en la
economía del país, mientras que la inflación ha sido
afectada por distintos choques de oferta. No
obstante, consideró que los determinantes de
mediano plazo de la inflación, como la brecha del
producto, el tipo de cambio y las expectativas, no
apuntan a que las presiones puedan sostenerse.
Agregó que, si bien los pronósticos de inflación se
ajustaron al alza, el horizonte de convergencia no
cambió. Notó que, bajo el ajuste propuesto en la tasa
de referencia, la distribución de la tasa real ex ante
continuaría en terreno restrictivo. Estimó que dicha
tasa alcanzaría el mismo nivel que el máximo
observado en el ciclo monetario que concluyó en
diciembre de 2018, cuando la inflación general se
encontraba en 4.83%, nivel superior al actual. Opinó
que, en este nivel, era oportuno reflexionar sobre lo
alcanzado en el proceso de calibración que se
9
anunció en el Programa Monetario de este año.
Tomando en cuenta las tres métricas descritas en
ese documento, señaló que, primero, cuando se
inició la calibración de la tasa de interés la brecha de
la tasa real ex ante era prácticamente tres veces la
brecha inflacionaria, mientras que ahora esta
proporción se ha reducido a la mitad. Segundo,
añadió que la tasa real pasó de casi tres
desviaciones estándar de su promedio histórico a
menos de dos, mientras que la inflación ha
permanecido por debajo de media desviación
estándar de su respectivo promedio histórico.
Tercero, sostuvo que, ante el entorno de debilidad
económica, la tasa objetivo sigue siendo superior a
lo que sugerirían diversas reglas monetarias.
Externó que, por ello, aún existe cierto espacio para
realizar ajustes adicionales a la tasa objetivo.
Aseveró que, si bien el diferencial de tasas con
Estados Unidos se ha estrechado, el aumento de las
primas de riesgo en esta economía hace relevante
evaluar el diferencial de tasas ajustado por
volatilidad de forma multilateral. Afirmó que al
considerar un grupo de 23 divisas de economías
avanzadas y emergentes, que poseen mercados de
derivados comparables, la posición de acarreo de la
moneda mexicana se encuentra dentro de los
percentiles más elevados, lo que sugiere que la
postura relativa aún es sólida. Consideró que, dados
los avances alcanzados en la calibración, hacia
delante el ciclo monetario podría continuar con
mayor gradualidad. Comentó que el comunicado
deberá enfatizar que las siguientes decisiones
estarán en función de los determinantes observados
y esperados de la inflación y que se mantendrá la
flexibilidad necesaria para que la tasa de referencia
sea consistente con el cumplimiento del mandato
constitucional.
Un miembro consideró posible continuar en esta
reunión con la calibración de la postura monetaria
que fue anunciada en el Programa Monetario ante el
importante avance en la desinflación con respecto a
los momentos más álgidos del episodio inflacionario.
Además, apuntó que el nivel actual de la tasa de
referencia es mayor que el máximo alcanzado en el
periodo previo a la pandemia y que el debilitamiento
económico implica menores presiones sobre
precios, primordialmente de servicios. Opinó que, sin
embargo, después de un descenso de 200 puntos
base en la primera mitad de 2025 debe modificarse
la orientación prospectiva, señalando que este sería
el último recorte de 50 puntos base. Sobre ello,
además de la evolución reciente de la inflación,
elaboró sobre la postura monetaria relativa. Notó que
durante 2025 el diferencial de tasas respecto de la
Reserva Federal ha disminuido sin que hubiera
reacciones negativas de los mercados financieros.
Comentó que, ante el debilitamiento del dólar, podría
argumentarse que habría margen para que dicho
diferencial disminuya aún más. Consideró que, aun
en ese caso, dados los niveles en los que ya está el
diferencial, por debajo de su promedio histórico, en
reuniones subsecuentes habría que proceder con
mayor gradualidad. Reconociendo que cada periodo
es distinto, recordó que en los años posteriores al
“taper tantrum” el diferencial se ubicó en sus niveles
mínimos. Externó que en aquel entorno, dado el nivel
del diferencial, se prestó especial atención a la
postura monetaria relativa y se enfatizó el riesgo de
ajustes desordenados del tipo de cambio. Subrayó
que, aunque todas las estimaciones del traspaso de
movimientos cambiarios a la inflación apuntan a que
este es bajo, ante una depreciación significativa y
permanente no se puede esperar que la inflación no
se vea afectada. Añadió que en el caso de las
mercancías, que son bienes comerciables cuyos
precios dependen en mayor medida de referencias
internacionales y del tipo de cambio, el traspaso es
mayor. Finalmente, mencionó que, hacia delante, se
valorarían ajustes adicionales en la tasa de
referencia, considerando los efectos de todos los
determinantes de la inflación. Enfatizó que la Junta
de Gobierno debe permanecer atenta a que en sus
siguientes registros la inflación se modere.
Otro miembro consideró que ante la evolución del
panorama inflacionario y el deterioro del balance de
riesgos, es necesario actuar con prudencia y pausar
las reducciones en la tasa de referencia. Estimó que,
pese a que la postura monetaria sigue siendo
restrictiva, el espacio para continuar con su
calibración se ha agotado. Advirtió que, si bien se
mantienen ciertos espacios en el contexto externo,
ello no contrarresta las limitaciones derivadas de las
presiones inflacionarias internas. Mencionó que el
diferencial de tasas con Estados Unidos es aún
holgado y que el peso mexicano se mantiene
estable, en un entorno de depreciación generalizada
del dólar estadounidense. Afirmó que los posibles
cambios arancelarios en dicho país, pese a ser el
principal elemento de incertidumbre, no serán
determinantes hasta que se tenga claridad sobre la
temporalidad de las acciones implementadas y sus
efectos. Apuntó que, no obstante el estancamiento
económico, los pronósticos no apuntan a una
recesión que debilite lo suficiente la demanda
agregada. Comentó que, por lo tanto, la expectativa
de una baja inflación derivada de mayores
condiciones de holgura, además de que no se ha
materializado, no es realista. Notó que los
pronósticos más recientes para la actividad anticipan
un estancamiento pero no una recesión que debilite
10
lo suficiente la demanda agregada. Indicó que el
pronóstico del Instituto Central presenta dos brechas
significativas respecto de la inflación observada y
esperada respectivamente que comprometen su
credibilidad. Señaló, primero, la brecha entre la
inflación observada y la pronosticada previamente.
Añadió que de forma recurrente se hacen revisiones
al alza al pronóstico con lo que se corre el riesgo de
que de persistir esta brecha más adelante la
convergencia se posponga. Identificó como segunda
brecha la diferencia entre el pronóstico del banco
central y las expectativas de los analistas. Consideró
que las revisiones al alza al pronóstico mencionadas
evidencian que los niveles anticipados por los
analistas han sido más atinados. Resaltó que estas
anticipan que no se alcanzará la convergencia en el
horizonte de pronóstico. Juzgó que la convergencia
a la meta seguirá siendo una tarea complicada, aun
con el nivel de apretamiento monetario actual.
Argumentó que la tasa objetivo debe estar lo
suficientemente alejada del rango neutral con el fin
de que, en caso de que se presente una mayor
inflación, las tasas reales ex ante y ex post no migren
de manera pasiva a dicho rango. Agregó que una
tasa alejada del rango neutral permitirá enfrentar los
choques inflacionarios. Comentó que en esta etapa
los ajustes a la postura monetaria deberían
depender completamente de la evolución de los
datos. Expresó la pertinencia de que la guía futura
señale que es necesario observar que la inflación
retome su tendencia a la baja antes de reducir la tasa
objetivo. Aseveró que ello mandaría un mensaje
firme de que este Instituto Central mantiene su
apego al mandato prioritario.
Un miembro opinó que la disminución propuesta en
la tasa objetivo sería congruente con los niveles en
los que ha fluctuado la inflación, con la evolución
observada y esperada de sus determinantes y con la
convergencia inflacionaria. Juzgó importante
considerar la naturaleza de los choques recientes a
la inflación y las implicaciones para su trayectoria
futura. Especificó que estas afectaciones están
asociadas en parte con incrementos en los
productos pecuarios, resultado de choques de oferta
con duración limitada, sobre los cuales la política
monetaria no tiene incidencia. Externó que aun
tomando en cuenta estos repuntes, la dinámica de la
subyacente no exhibe una aceleración hacia finales
de año y principios del siguiente. Afirmó que ante el
mayor grado de holgura esperado, la moderación del
mercado laboral y del crecimiento salarial se
continúan anticipando menores presiones
inflacionarias. Añadió que también contribuirá la
apreciación de la moneda nacional. Al respecto,
consideró que habrá que evaluar la postura relativa
en concordancia con la nueva dinámica del dólar
estadounidense, más allá de los diferenciales
observados en el pasado. Por otra parte, argumentó
que la utilización articulada y prudente de la
comunicación no solo ha sido clave para describir el
panorama inflacionario y explicar las acciones
implementadas, sino que también ha contribuido a
que estas se transmitan de manera efectiva a la
economía. Detalló que la comunicación fue clave
para atender riesgos de cola durante el episodio
inflacionario. Resaltó que ante el avance en la
desinflación, la comunicación permitió que se
adoptara un enfoque gradual durante 2024 y un
proceso de calibración desde inicios de este año, en
un entorno de creciente incertidumbre global. Refirió
el comportamiento ordenado de los mercados en
esta fase de reducciones de mayor magnitud como
prueba de ello. Comentó que los bancos centrales
pueden contribuir a un entorno de mayor certeza al
comunicar su estrategia con claridad. Sostuvo que
no es conveniente renunciar al uso prudente y
adecuado de esta herramienta. Mencionó que sería
propicio comunicar que el ciclo de reducciones
puede continuar bajo un enfoque de gradualidad,
ante la conclusión del proceso de calibración.
Agregó que considerando el panorama inflacionario
actual y su perspectiva, así como los ajustes
realizados, se podrían valorar ajustes de menor
magnitud en la tasa, de manera que se atiendan
ambos lados del balance de riesgos. Apuntó que un
enfoque gradual permitirá reevaluar, conforme se
tenga más información, la tendencia de los
determinantes inflacionarios. Estimó que esta
perspectiva es congruente con propiciar la
convergencia ordenada y eficiente de la inflación a la
meta. - DECISIÓN DE POLÍTICA MONETARIA
La Junta de Gobierno juzgó oportuno continuar con
la calibración de la postura monetaria. Ello
considerando el comportamiento del tipo de cambio,
la debilidad de la actividad económica e incluyendo
el posible impacto de los cambios de las políticas
comerciales a nivel global. Tomando en cuenta el
actual panorama inflacionario y el grado de
restricción monetaria prevaleciente, la Junta de
Gobierno con la presencia de todos sus miembros,
decidió por mayoría reducir en 50 puntos base el
objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un
día a un nivel de 8.00%.
Hacia delante, la Junta de Gobierno valorará
recortes adicionales a la tasa de referencia. Tomará
en cuenta los efectos de todos los determinantes de
la inflación. Las acciones que se implementen serán
11
tales que la tasa de referencia sea congruente, en
todo momento, con la trayectoria requerida para
propiciar la convergencia ordenada y sostenida de la
inflación general a la meta de 3% en el plazo
previsto. El Banco Central reafirma su compromiso
con su mandato prioritario y la necesidad de
perseverar en sus esfuerzos por consolidar un
entorno de inflación baja y estable. - VOTACIÓN
Votaron a favor de la decisión Victoria Rodríguez
Ceja, Galia Borja Gómez, José Gabriel Cuadra
García y Omar Mejía Castelazo. Votó a favor de
mantener el objetivo para la Tasa de Interés
Interbancaria a un día en un nivel de 8.50% Jonathan
Ernest Heath Constable. - OPINIONES/VOTOS DISIDENTES
Voto. Jonathan Ernest Heath Constable
La trayectoria al alza de la inflación, sus niveles fuera
del rango de volatilidad y el deterioro en el balance
de riesgos han agotado el espacio para la
recalibración predeterminada de la postura
monetaria. El ajuste realizado en esta decisión pone
en riesgo el mantenimiento de una postura
monetaria lo suficientemente restrictiva, dado que lo
acerca al umbral superior de la zona de neutralidad.
En este último año se ha destacado que había
espacio para disminuir la tasa objetivo y aun
permanecer en la zona restrictiva, elemento
necesario para la convergencia planteada. Sin
embargo, ya se agotó este espacio y corremos el
peligro de tener ahora una tasa real ex ante que no
es compatible con el proceso de desinflación aún
pendiente. Con esta decisión se manda un mensaje
de complacencia en detrimento de nuestro
compromiso con el objetivo inflacionario y nos resta
credibilidad, especialmente ahora cuando la
trayectoria del pronóstico no se está cumpliendo. En
esta nueva fase de presiones inflacionarias, que no
queda claro que sean temporales, es imperativo
mandar un mensaje consistente de firmeza, tanto en
la guía como mediante nuestras acciones, de que se
hará todo lo posible por contener dichas presiones.
12
ANEXO
La información presentada en este Anexo fue
elaborada para esta sesión por las Direcciones
Generales de Investigación Económica y de
Operaciones de Banca Central, ambas del Banco de
México, y no necesariamente refleja las
consideraciones de los miembros de la Junta de
Gobierno respecto de su decisión de política
monetaria.
A.1. Condiciones externas
A.1.1. Actividad económica mundial
Durante el segundo trimestre de 2025, la actividad
económica global se habría expandido a un ritmo
similar al observado en el trimestre anterior. El grupo
de economías avanzadas habría crecido a una tasa
mayor en relación con el primer trimestre, apoyado
por un repunte de Estados Unidos. En cambio, para
el grupo de economías emergentes se prevé un
desempeño menor respecto del trimestre anterior.
Los índices de gerentes de compras de mayo
sugieren que el sector manufacturero en las
economías avanzadas continuaría mostrando atonía
y que se observaría una contracción de este sector
en el grupo de las emergentes (Gráfica 1). Dichos
índices siguen apuntando a una moderación en la
expansión del sector servicios en las economías
avanzadas.
En abril, los indicadores disponibles de comercio
mundial de mercancías retrocedieron respecto del
mes previo, luego de haber registrado un avance
considerable en el primer trimestre del año. El
panorama del comercio mundial siguió resintiendo
una elevada incertidumbre ante el entorno de
tensiones comerciales. En lo que va del año, la
administración estadounidense ha anunciado una
serie de medidas arancelarias de alcance global.
Algunas de estas fueron pausadas o mitigadas
temporalmente mientras se llevan a cabo
negociaciones entre Estados Unidos y sus
principales socios comerciales. Ello contribuyó a
cierto alivio de las tensiones comerciales, luego de
Nota: En la versión electrónica de este documento se puede
obtener la información que permite generar todas las gráficas y
tablas que contiene dando clic sobre ellas, con excepción de
aquella que no es producida ni elaborada por el Banco de México.
La información reportada abarca el periodo comprendido entre el
cierre de mercados del miércoles previo al anuncio de política
monetaria anterior y el cierre de mercados del miércoles previo al
anuncio actual.
que estas alcanzaran su punto más álgido en abril.
Sin embargo, desde la última decisión de política
monetaria en México, la administración
estadounidense duplicó los aranceles sobre las
importaciones globales del aluminio y del acero al
incrementarlos de 25 a 50%.1 Entre los riesgos
globales destacan el escalamiento de las tensiones
comerciales y el agravamiento de los conflictos
geopolíticos, con posibles impactos en la inflación,
la actividad económica y la volatilidad de los
mercados financieros.
Gráfica 1
Índice de gerentes de compras de producción
y actividad para economías avanzadas,
economías emergentes y global
Índice de difusión, a.e.1/
a. e./ Cifras con ajuste estacional.
1/ El índice varía entre 0 y 100 puntos. Una lectura por encima de 50 puntos
indica una expansión y por debajo de 50 sugiere una contracción. Una
lectura igual a 50 puntos señala que no se mostró cambio.
Fuente: IHS Markit.
En Estados Unidos, los indicadores disponibles
sugieren que la actividad económica habría
repuntado en el segundo trimestre del año, tras
contraerse 0.1% a tasa trimestral ajustada por
estacionalidad durante el primer trimestre
(Gráfica 2).2 Dicho aumento habría reflejado, en
gran medida, una contribución positiva de las
exportaciones netas, ante una caída de las
importaciones, después de las compras anticipadas
a la imposición de aranceles que se dieron en meses
1 La excepción para esta medida fue Reino Unido. Los aranceles
a las importaciones de acero y aluminio provenientes de ese país
se mantendrán en 25%, aunque podrían modificarse o
establecerse cuotas a partir del 9 de julio de 2025, dependiendo
de los acuerdos alcanzados entre ambos países.
2 Expresada como tasa trimestral anualizada y ajustada por
estacionalidad, la variación del PIB de Estados Unidos fue de
-0.2% en el primer trimestre de 2025.
40
42
44
46
48
50
52
54
56
58
60
62
E
2021
A J O E
2022
A J O E
2023
A J O E
2024
A J O E
2025
A
Manufacturas avanzadas
Servicios avanzadas Manufacturas emergentes
Servicios emergentes Manufacturas global
Servicios global
Mayo
13
previos. Por su parte, el crecimiento del agregado de
los componentes de las ventas internas privadas
habría registrado un crecimiento ligeramente inferior
al observado en el trimestre anterior.3
Gráfica 2
EUA: PIB real y sus componentes
Variación trimestral en por ciento y
contribuciones en puntos porcentuales, a. e.
a. e. / Cifras con ajuste estacional.
*/ Corresponde a la segunda estimación del PIB.
Nota: El área sombreada hace referencia a los pronósticos del GDPNow
de la Reserva Federal de Atlanta al 18 de junio.
Fuente: Bureau of Economic Analysis (BEA) y Banco de la Reserva Federal
de Atlanta.
En mayo, la producción industrial en Estados Unidos
se contrajo 0.2% a tasa mensual ajustada por
estacionalidad, tras haber registrado un incremento
de 0.1% en abril. Esta contracción se explicó
principalmente por una caída de 2.9% en el rubro de
generación de electricidad y gas, mientras que tanto
la manufactura como la minería registraron un
aumento de 0.1%. Los índices de gerentes de
compras de junio sugieren que la producción
manufacturera habría seguido mostrando atonía.
En Estados Unidos, el mercado laboral siguió sólido
y en general en condiciones cercanas al equilibrio.
En mayo, la nómina no agrícola registró una
generación de 139 mil nuevas plazas, nivel cercano
al promedio de 2019. La tasa de desempleo se
mantuvo en niveles bajos al ubicarse en 4.2% por
tercer mes consecutivo. El número de plazas
vacantes aumentó de 7.2 millones en marzo a 7.4
millones en abril. Por su parte, desde la última
decisión de política monetaria en México las
solicitudes iniciales del seguro de desempleo
exhibieron un incremento. Asimismo, las solicitudes.
Banco de México