Bien dicen que quien no aprende de la historia está condenado a repetirla. Desde la salida de Larcamón, tanto Necaxa como Cruz Azul están cometiendo un error mayúsculo. Ambos equipos ya habían encontrado a los entrenadores que podían guiarlos a la gloria. Especialmente Vicente Sánchez, quien no solo cerró con fuerza en la tabla de la Liga MX, sino que además les regaló un campeonato que ni el América, tricampeón, pudo alcanzar.
No sé qué ocurre en la cabeza de los directivos de Cruz Azul, pero si esta jugada de traer a Larcamón no les resulta como esperan, se arrepentirán por el resto de sus vidas.
Y si hablamos de errores, lo de Necaxa es aún más difícil de comprender. Apostar por un técnico que ya tuvo paso por la Liga MX, solo por su nombre y no por sus resultados, parece una apuesta desesperada. Ese técnico es Fernando Gago.
¿Cómo olvidar ese nombre? En 2024 renunció de forma abrupta a la dirección técnica de Chivas, dejando botado al equipo en plena competencia. Una traición en toda regla. Se fue sin mirar atrás, rompiendo con cualquier estándar de profesionalismo. Y lo más grave, no se fue para revolucionar el fútbol argentino. No. Se fue a Boca Juniors y fracasó estrepitosamente.
Hoy, el director deportivo de Necaxa deposita su confianza en un entrenador que ya traicionó a un equipo mexicano y que no demostró nada en su paso por Argentina. ¿En qué estaban pensando? ¿No sabían a quién estaban contratando?¿O simplemente no les importó?
Fernando Gago no viene a construir un proyecto. Viene a rebotar. A mantenerse activo mientras espera una nueva oportunidad en su país o en otro. Y cuando eso pase porque pasará dejará a Necaxa sin torneo y sin entrenador.
Mal arranque de la selección mexicana
Llevamos tres jornadas de la Copa Oro y, sin duda, la selección mexicana decepciona cada día más. Después de que el equipo de Aguirre nos ilusionara con esos partidos amistosos ,sobre todo con la victoria ante Turquía,creíamos que esta selección venía «sólida» para enfrentar este mediocre torneo. Aunque quizá el mediocre no era el torneo, sino nosotros al pensar que serían partidos fáciles.
Al ver cómo países como República Dominicana o Surinam le compiten al tú por tú a México, es decepcionante. Y más aún, ver cómo el seleccionado mexicano baja su mentalidad al nivel de estos equipos. Sí, es cierto que este tipo de partidos no inspiran a los jugadores y que para muchos este torneo no representa nada, sabiendo que los que están en Europa son fácilmente reemplazables.
Pero aún así, se espera más de ellos. Y más de Aguirre.
Su examen final fue contra Costa Rica, un equipo que tampoco vive su mejor momento, en pleno proceso de recambio generacional. Sin embargo, se les ha visto más sólidos,y bien comandados por el “Piojo” Herrera.
El partido de principio a fin fue poco atractivo en el que nuevamente la selección mexicana se puso al nivel de su rival dejando muy pocas expectativas y un gol de ultimo minutos que para muchos no era fuera de lugar.
Inicio de la era Xabi Alonso
Comenzó la era Alonso en el Real Madrid y no dejó buenas sensaciones. La baja del francés Kylian Mbappé fue muy notoria: al equipo le faltó contundencia frente al arco. En el mediocampo, a mi parecer, urge un creativo.
De lo más rescatable fue Tchouaméni, quien inició bien el torneo con el conjunto merengue, al igual que el recién llegado Dean Huijsen, quien dejó buenas sensaciones junto a Raúl Asencio,aunque este último regaló un penal al Al Hilal.
Esto tan solo en el primer partido. En el segundo, el Real Madrid consiguió la victoria y quedó a un paso de avanzar a la siguiente ronda del Mundial de Clubes. Sin embargo, siguen dejando dudas.
Cuando uno voltea a ver al rival ,el Pachuca, un equipo con poca experiencia internacional, que juega en una liga inferior y con menos figuras, uno esperaría una diferencia más clara.
Queda ver si en el cierre del grupo el Madrid muestra más carácter. Y también si el turco Arda Güler ocupará el lugar de Rodrygo Goes, de quien ya se rumorea que podría salir del conjunto blanco.
Valeria Morales